Ante la situación, la defensa personal se hace necesaria, pero cuidar la vida puede significar una diferencia entre la vida y la muerte.
Ello, porque la delincuencia se ha apoderado de corregimientos donde a duras penas los representantes hacen algo para contrarrestarla.
Los afectados considera que es una situación incómoda, ya que poner su vida en riesgo por defenderse de los malhechores y salvar los pocos "centésimos" ganados en su trabajo es una controversia.
Sin embargo hay disciplinas deportivas que favorecen el desarrollo de habilidades físicas y psicológicas que pueden ser empleadas como técnicas de defensa personal.
En deportes como el karate y el judo, por ejemplo, el contacto físico contra el oponente determina quién sale victorioso y quién no.
Ante la situación, hay quienes optan por prepararse y aprender estas técnicas de defensa. Hay centros en la ciudad que ofrecen entrenamiento en de defensa personal.
En su mayoría tienen precios que van desde los 35 y 50 balboas mensuales, algo que no es accesible para todos, por lo que algunos optan por tener un arma en sus manos para así evitar ser una víctima y enfrentarse a los delincuentes.
Yaritza Berrocal es una joven de 19 años y reside en el corregimiento de Calidonia. Ha tenido que ver cómo menores de edad le roban lo poco que tienen, a personas humildes que viven cerca de su edificio.
Esto genera grandes controversias porque cuidarse de estos delincuentes conlleva a el riesgo de ser luego acusado. Es decir, pasas de víctima a victimario.
"A mí me ha tocado enfrentarme en varias ocasiones a estos delincuentes, pero gracias a Dios no lo han conseguido, pero hay quienes sí han perdido su sueldos en pleno día de pago y eso es lamentable. Duele ver cómo sucede esto y no hay nadie que controle esta situación", asegura Yaritza Berrocal.
Las Academias de taekwondo y hap kido permiten que las personas se puedan entrenar para enfrentar situaciones de peligro.
Pero esto no quiere decir que la persona esté pendiente a buscarse problemas para enfrentar a las personas, al contrario, evitará situaciones para no poner de manifiesto sus conocimientos y sólo en casos extremos se usa la defensa personal.
"Considero que es importante aprender a defenderse para cualquier situación que se nos presente en el camino", indicó Berrocal, quien recalcó que hoy el boxeo no es tan radical porque los delincuentes no pelean con los puños, sino con armas, y eso trae una desventaja para la víctima.
La defensa personal es toda acción justificada que ejerce un individuo con el propósito de proteger su persona ante la amenaza de una agresión inminente.
Estas acciones abarcan numerosas variantes que van desde la rudimentaria y primigenia defensa con una piedra o un palo, hasta el uso de sofisticadas armas de fuego. La defensa personal se constituye en una respuesta a una agresión previa, no en detonante de alguna situación violenta.