MÁS VALE prevenir que lamentar. Aunque el verano apenas comienza, se ha preguntado usted que de prolongarse la estación seca ¿qué se tiene programado realizar para evitar sus efectos? Al menos es la respuesta que la mayor parte de los panameños ignoran al abrir los grifos de agua potable o cuando llevan sus vehículos a los diferentes establecimientos de lavados de autos de la ciudad.
Muchos de ellos desconocen que cerca de 13 galones de agua se desperdician por dejar la llave de agua abierta, así como cuatro personas podrían gastar unos 30 galones de agua con un ligero baño en la mañana.
Pero a pesar de este derroche cultural de agua dulce que se produce a diario y que se incrementa cuando llegan los carnavales, el Instituto de Acueductos y Alcantarillado Nacionales (IDAAN) considera que se ha sumido la responsabilidad de enfrentar una posible prolongación de la estación seca en el país.
El ingeniero Federico Rodríguez, jefe de Optimización de la Región Metropolitana del IDAAN, explicó que la mayor parte del impacto en un período de sequía a nivel nacional se produce en el interior del país, donde sufren las cosechas y los animales de producción cárnica.
Sin embargo, en la ciudad, donde a juicio del funcionario el impacto es menor, se tiene previsto un plan de racionalización que ha ido perfeccionándose a través de los años en diferentes puntos claves.
De todos es conocido que el abastecimiento de la ciudad está básicamente asegurado con los altos niveles del lago Alajuela en la estación lluviosa, ya que en la ciudad se consumen cerca de 170 millones de galones de aguas potable por día, tratadas por la Planta Potabilizadora de Chilibre y la Planta de Miraflores.
También es importante que, de producirse una posible prolongación de la sequía, el río Pacora -otra fuente de agua valiosa- no baje de los niveles requeridos, ya que éste es la principal toma de agua cruda y que genera diariamente 10 millones de galones de agua potable para abastecer a la población del sector Este.
"Nosotros tenemos previsto, como puntos contemplados dentro del plan de contingencia, la creación de otras estructuras como embalses temporales que represan el agua de forma temporal, porque los ríos se secan y causan muchos problemas a la institución", aseguró el ingeniero.
Cuando se ha producido el Fenómeno del Niño en nuestro país, el plan de contingencia más intenso que se ha realizado, se incluyó la instalación de válvulas para poder operar el sistema de una manera expedita y sin complicaciones. Esto permite racionalizar el agua cuando se estime necesario.
En este sentido, ya se han logrado instalar (en la vía Ricardo J. Alfaro, vía Transítmica, a la altura de la Universidad de Panamá, entre otras áreas) unas mil 500 válvulas para posibilitar en caso de una emergencia o de daños, sectorizar el agua y distribuirla a una hora específica para garantizar el suministro.
¿Y si falta el agua?
Se recomienda economizar agua y regar las plantas en la noche, ya que en el día el líquido se evapora, además, utilizar un mejor control del agua al momento de lavar los vehículos, porque se pueden despilfarrar cerca de 30 galones de agua dulce.