Tanto la ministra de la Presidencia, Ivonne Young, como el contralor de la República, Alvin Weeden, negaron ayer que se mantenga una persecución contra el Organo Legislativo y argumentaron que existen algunos contratos que no podrán ser ratificados.
Young apuntó que todo lo presupuestado está sujeto a los ingresos y la única forma que exista un aumento en el presupuesto del próximo año es a través de créditos extraordinarios.
"Definitivamente que siempre hemos colaborado y estado en conversaciones con la oposición, más ahora cuando se habla del Diálogo Nacional", acotó.
Sobre los fondos de la partida discrecional de la Presidenta de la República, Young argumentó que fue disminuida en un millón y añadió que este dinero ha sido utilizado para dar respuestas inmediatas que son solicitadas al Organo Ejecutivo por la población.
Señaló que este dinero se usó en reservas para contingencias, asignaciones globales e imprevistos que durante este año se han dado. Por ejemplo, la Presidenta ha tenido que dar el apoyo a los peloteros, porque el Instituto Nacional de Deportes no contaba con presupuesto.
"A nosotros (Ministerio de la Presidencia) se nos hizo un recorte de B/.14 millones y el 65% de nuestro presupuesto es de inversiones", planteó Young.
Explicó que ya en el presupuesto actual del Ministerio de la Presidencia se destinó parte del dinero para la construcción de la nueva sede del Sistema de Protección Institucional (SPI) y agregó que el próximo año se concluirá la obra.
También se tuvo que destinar recursos para un Congreso de la Procuraduría y aportes médicos para las personas que buscan apoyo para operaciones porque no cuentan con un seguro. "Todo esto se ha hecho y consta la auditoría de la Contraloría de la República", anotó la ministra. En tanto, el contralor Weeden acusó a la Asamblea de utilizar el tema político para presionar al Organo Ejecutivo con el tema del presupuesto.