Señala que hace un año y medio que se inició, pero hay muchos factores que se deben trabajar para poder hacer realidad la zona y este es uno de ellos sin el cual no se podrá poner en marcha este ambicioso proyecto.
El presupuesto que se ha pedido para el 2005 ha sido dejado en 51% de lo solicitado ya que este es un proyecto a mediano y largo plazo que requiere que se le dé un apoyo para poder salir adelante.
Para el gerente, hace más de 50 años que el gobierno le brindó a la Zona Libre de Colón sus instalaciones y el terreno, pero a la Zona Franca de Barú no se le han dado las facilidades y por ello es que se necesitan recursos para poder arrancar.
Un nuevo muelle en la zona es la punta de lanza de este proyecto, sin el cual no podrá ser una realidad el desarrollo comercial que beneficiaría a Chiriquí, Bocas del Toro y el área en que está ubicada.
El proyecto tiene un valor de B/. 50 millones. Se ha conversado con inversores de Europa y Estados Unidos para el financiamiento.
El gobierno decidirá cómo será la negociación con los inversores.