La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navy Pillay, se mostró hoy "perturbada" por la reciente aprobación de una amnistía para el antiguo dictador y actual presidente de Surinam, Desi Bouterse.
Así lo manifestó en rueda de prensa el portavoz de la Alta Comisionada, Rupert Colville, quien recordó que la Asamblea Nacional de Surinam aprobó una enmienda a la Ley de Amnistía de 1989 que garantiza la inmunidad para los delitos de violaciones de derechos humanos cometidos entre el 1 de abril de 1980 y el 19 de agosto de 1992.
Durante este periodo de doce años el país estuvo bajo el control militar, en el que, entre otros, participó Bouterse, actual presidente del país.
Colville lamentó que el proceso iniciado en 2007 contra Bouterse y otras 24 personas por el arresto y la sumarísima ejecución de 15 líderes de la oposición podría verse afectado por la modificación de la ley, o incluso paralizado por completo.
"La ley internacional es clara en materia de amnistías: no se permiten si impiden el enjuiciamiento de personas que hayan sido responsables de crímenes internacionales, incluidos crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, genocidio y graves violaciones de los derechos humanos", agregó.
El portavoz transmitió la esperanza de la Alta Comisionada de que se tomen medidas para revocar esta legislación "tan pronto como sea posible".
Finalmente opinó que la amnistía aprobada por Surinam está en conflicto con las obligaciones internacionales del país y "va contra la tendencia positiva de muchos otros estados latinoamericanos de enjuiciar y condenar a los responsable de crímenes cometidos durante los regímenes militares".