Este vicio de la gestión pública, como lo califica la procuradora de la Administración, Alma Montenegro de Fletcher, es viejo y tan practicado en Panamá, que ya en 1932 se aprobó la Ley 11 de 1 de octubre, respecto a sobresueldos y asignaciones, y sobre fijación del personal administrativo de las oficinas de la república.
En su artículo 239, la ley establece que: "los miembros de una misma familia, es decir, padre, madre, marido, mujer, hijos e hijas, hermanos y hermanas y cualesquiera otros parientes, ya sean consanguíneos o afines, que vivan bajo un mismo techo, no podrán acumular sueldos sino en proporción al número de personas de la familia que dependan de dichos sueldos para su sostén", así:
En una familia de dos o tres (miembros) pueden devengar sueldos como empleados uno.
En una familia de cuatro o cinco (miembros) pueden devengar sueldos como empleados dos.
En una familia de seis o siete (miembros) pueden devengar sueldos como empleados tres.
En una familia de ocho o nueve (miembros) pueden devengar sueldos como empleados cuatro.
En una familia de 10 o más (miembros) pueden devengar sueldos como empleados cinco.
Con esta disposición legal, se establecía claramente cuántos miembros de una familia podían trabajar en el sector gubernamental, con lo que se evitaba engrosar la planilla estatal con los nombramientos de toda la parentela de altos funcionarios públicos.
111 Respetado lector: Si a usted se le ha negado un cargo público para favorecer a un familiar de cualquier funcionario, por favor escriba a la siguiente dirección electrónica: nepotismo@epasa.com. Haga lo mismo si conoce de otro caso de nepotismo, debidamente comprobado.
Hoy día, el numeral 13 del artículo 138 de la Ley N° 9 de 20 de junio de 1994, "por la cual se establece y regula la Carrera Administrativa", prohíbe a los servidores públicos incurrir en nepotismo. El artículo 152, en su numeral 9 especifica que incurrir en esa práctica es una conducta que admite destitución directa.
Aunque los diccionarios incluyen a los allegados al gobierno, la Ley No.9 define el nepotismo así: Es la falta administrativa en que incurre la autoridad nominadora que beneficia con nombramientos en puestos públicos, a su cónyuge, pareja de unión consensual u otros parientes dentro del tercer grado de consanguinidad y segundo de afinidad.
Justamente este tipo de nombramientos fue defendido la pasada semana por la presidenta Mireya Moscoso, lo que provocó reacciones incluso en el extranjero. Así, el corresponsal de El Panamá América en Washington, Henry Raymont, sostiene que las declaraciones de la presidenta Mireya Moscoso causaron en esa ciudad una gama de reacciones encontradas en medios oficiales y entre académicos.
"La razón aducida por la presidenta Moscoso de que gobiernos anteriores practicaron el nepotismo y nunca fueron criticados, corre el peligro de que alguien conteste lo de "mal de muchos"...", anotó un funcionario que solicitó mantener el anonimato.
"Puede que ésta sea una nueva forma o expresión de populismo", resaltó el profesor Shelton H. Davis, un destacado sociólogo de la Universidad de Georgetown, tras leer las declaraciones de la mandataria.
Davis, quien funge también como consultor del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y tiene años de visitar a Panamá, donde se ha dedicado al estudio y la defensa de las comunidades indígenas, enfatiza la importancia de que los ocupantes del Palacio de las Garzas se adhieran a un código de conducta de probidad ejemplar para el resto del país.
Las declaraciones de Moscoso, publicadas en los periódicos panameños le resultaron "extrañas y paradójicas", resaltó Davis, especialmente a la luz del reciente énfasis que tanto el gobierno de Estados Unidos, como la Organización de Estados Americanos han puesto en la necesidad de mayor transparencia y, como lo destacara el subsecretario de Estado Otto Reich al inicio de sus gestiones, se tomen medidas más agresivas para combatir la corrupción y la explotación de los pueblos por sus propios gobiernos.
Algunos funcionarios, hablando en privado, consideraron extraño que Moscoso adoptara una actitud ambigua ante las acusaciones a su gobierno de nepotismo, cuando no hace mucho su vicepresidente Dominador Kaiser Bazán, ofreció una detallada presentación en el BID sobre la importancia de dar mayor difusión a las licitaciones que emiten los gobiernos, precisamente para evitar de esa manera la creación de roscas, ya sean entre familias o amistades personales.
Este medio ha recibido múltiples llamadas de lectores que siguen denunciando casos de nepotismo en diversas oficinas públicas, las que, una vez comprobadas, se darán a conocer.
Igualmente hemos recibido la llamada de Tita Méndez de Castro, relacionista pública de la ministra de la Juventud, Alba Tejada de Rolla, quien aclaró que "los Pérez", publicados no son familiares de la funcionaria y que ese "es un apellido muy común en Panamá".