Los nicaragüenses que habitan en la costa del Caribe acudirán mañana a las urnas para elegir a 45 consejeros en el sur y otros 45 en el norte de esa franja del Atlántico, el primer test tras las polémicas elecciones municipales de 2008 y la primera cita previa a las elecciones generales de 2011.
Un total de 289.856 nicaragüenses están convocados a votar en unos comicios que tradicionalmente levantan poco interés en el país y que contarán con una presencia reducida de observadores nacionales e internacionales.
El ambiente hoy en el Caribe de Nicaragua es de relativa calma, con tímidos llamados a votar en una región donde ha predominado el abstencionismo y denuncias de la oposición liberal sobre supuestas anomalías y violaciones al proceso electoral.
Ninguna firma encuestadora difundió algún sondeo sobre la intención de voto de estos comicios que, para analistas y la Iglesia católica del país, pondrá a prueba la credibilidad del Consejo Supremo Electoral (CSE) tras las elecciones municipales de 2008.
En esta consulta popular, la segunda desde que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, asumió el poder en 2007, participan una alianza encabezada por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y otra del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), del ex mandatario Arnoldo Alemán (1997-2002).
También participan la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), del ex canciller y diputado opositor Eduardo Montealegre y la Alianza por la República (Apre).
Así también, los minoritarios partidos Camino Cristiano Nicaragüense (CCN), Unión Demócrata Cristiana (UDC), Movimiento de Unidad Cristiana (MUC) y partido indígena Yatama (hijos de la madre tierra en lengua miskita).
Estos comicios regionales servirán además como termómetro para que la Unión Europea (UE) reactive parte de su ayuda al Ejecutivo nicaragüense.
"Nos interesa el tema de las elecciones regionales. Es uno de los factores importantes de nuestra discusión con el Gobierno", señaló a periodistas el jefe de la Comisión Europea (CE) para Centroamérica y Panamá, Mendel Goldstein, tras confirmar que participará en esa consulta con una misión técnica de cinco miembros.
Tanto Estados Unidos como la UE suspendieron la ayuda a Nicaragua tras los polémicos comicios municipales de noviembre de 2008, ganados ampliamente por los sandinistas y considerados como fraudulentos por la oposición y que no fueron supervisadas por los europeos ni por la Organización de Estados Americanos (OEA).
El proceso electoral está siendo observado por "universidades", "algunos religiosos" y el Centro de Derechos Humanos, Ciudadanos y Autonómicos (Cedehca), un organismo regional local que ha observado elecciones en el Caribe desde 1996 y que la oposición lo vincula al sandinismo, según las autoridades.
También es seguido por el presidente del Tribunal Supremo Electoral de El Salvador, Eugenio Chicas, y el ministro de la Corte Electoral de Uruguay, Wilfredo Penco, y tres ex funcionarios electorales de Colombia, Guatemala y República Dominicana, acreditados hoy.
El CSE, integrado mayoritariamente por magistrados sandinistas, mantuvo su decisión de no acreditar a observadores locales como Ética y Transparencia y el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade).
Pese a todo, el Ipade desplegará 650 voluntarios para observar las votaciones, desde afuera de las 936 juntas receptoras de votos.
Unos 3.150 policías y militares vigilarán los comicios y según las fuerzas del orden no se esperan brotes de violencia.
Los consejeros que resulten electos en esas elecciones son los que luego escogen a los gobernadores para un período de cuatro años.
El gobierno regional autónomo del Caribe norte es controlado en la actualidad por los sandinistas y el sur por los liberales.