Dos empleados de un canal de televisión del estado brasileño de Amazonas negaron que el diputado regional Wallace Souza hubiera encomendado asesinatos para transmitir imágenes de los mismos en un programa de TV del que era presentador, informaron hoy fuentes oficiales.
Los dos empleados del programa Canal Libre, con vínculos de amistad y profesionales con el acusado, fueron interrogados el miércoles por una comisión de la Asamblea Legislativa del estado de Amazonas que abrió un proceso para intentar despojar al diputado de su mandato como parlamentario.
De acuerdo con el presidente de la Comisión de Ética de la Asamblea Legislativa de Amazonas, diputado Vicente Lopes, los interrogatorios no aportaron ninguna novedad a la investigación.
"Es prematuro concluir cualquier cosa en este momento. Los testigos tenían vínculo profesional y de amistad con el diputado", afirmó Lopes en declaraciones concedidas hoy a periodistas.
"Ellos fueron convocados precisamente por la defensa para intentar desmentir las acusaciones de que algunos de los crímenes mostrados por el programa Canal Libre eran encomendados por el diputado", agregó.
Lopes aseguró que la Comisión de Ética seguirá escuchando a los testigos convocados por la defensa hasta la próxima semana, cuando probablemente convocará al diputado acusado para un interrogatorio.
Souza, del Partido Progresista (PP), fue el diputado más votado en las últimas elecciones legislativas en el estado de Amazonas y, actualmente, enfrenta un proceso en el que es acusado de comandar una organización criminal y de narcotraficantes.
Antes de dedicarse a la política y a la televisión, el diputado era agente de la Policía Civil en el estado de Amazonas hasta ser separado del cargo luego de que se comprobara su participación en una red para desviar combustibles de la institución.
El político fue incluido como reo en un proceso abierto en julio pasado por el Tribunal de Justicia de Amazonas, en el que es acusado de asociación para delinquir, tráfico de drogas, amenaza a testigos y porte ilegal de armas.
La situación política y legal del diputado se agravó hace dos semanas con las acusaciones de que encomendó crímenes para tener material atractivo para el programa policial de televisión del que era presentador.
Según testigos escuchados por la red Globo de televisión, Souza encomendaba asesinatos y después mostraba escenas de las víctimas en el programa de televisión Canal Libre para aumentar la audiencia.
El principal testigo en el proceso penal contra Souza es el también ex policía Moacir Jorge da Costa, quien está preso desde octubre del año pasado.
Da Costa asegura que trabajaba como escolta del diputado, a quien inculpan de comandar una organización criminal que actúa en Manaos, la capital del Amazonas.
Quince de los integrantes de la supuesta organización delictiva ya fueron arrestados, entre ellos fiscales y policías.
Da costa, acusado de nueve homicidios, afirma que al menos uno de esos crímenes fue encomendado por el diputado y grabado por integrantes de su programa de televisión.
Souza, que se recuperaba en un hospital de Sao Paulo de una intervención quirúrgica, regresó esta semana a Manaos y, en un discurso pronunciado ayer en el plenario de la Asamblea Legislativa negó todas las acusaciones.
El diputado pidió que la comisión de la Asamblea que lo investiga exija de la Policía pruebas de los supuestos crímenes de que lo acusan "para que después no tengan problemas de conciencia" en caso de que lo condenen.