Unos 50 niños salvadoreños sembraron hoy árboles en honor a las hijas del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, Malia y Sasha, como un obsequio de El Salvador con motivo de la visita que el mandatario hará al país el 22 y 23 de marzo próximos.
"Por primera vez en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, un país (...) le va a obsequiar la plantación de bosques, se van a sembrar bosques desde Guatemala hasta Panamá", dijo a Efe Félix Latzo, el creador del programa educativo Plantando América, que sirvió de inspiración para este obsequio y que busca involucrar a niños y jóvenes en la siembra de árboles.
Agregó que este gesto de los salvadoreños busca honrar a la pequeña Sasha Obama, de nueve años, debido a su preocupación por la conservación del medio ambiente.
La siembra se hace "en honor a un gesto extraordinario que tenía una niña de ocho años que le preguntaba a su papá, el hombre más poderoso del mundo, durante el derrame de petróleo en el Golfo de México: 'Papi, ¿y ya detuvieron el derrame?", dijo Latzo, al referirse a la hija menor del mandatario.
Durante el acto de la siembra de los árboles en el municipio salvadoreño de Antiguo Cuscatlán, el encargado de negocios de la embajada de EE.UU. en el país, Robert Blau, agradeció este "gesto de amistad",
Esta visita "es algo un poquito más emocionante de lo normal, porque incluye a la propia familia del presidente (...) Toda la familia viene", sostuvo el diplomático y aseguró que las niñas "están en el período de vacaciones de primavera y tienen disponibilidad para acompañar a sus padres".
Ángel Alas, de nueve años y uno de los participantes en este acto que congregó a estudiantes de colegios cercanos al lugar de la siembra, dijo a Efe que esta actividad significa "una nueva historia en honor a una de las hijas del presidente Obama".
"Así le damos vida a más árboles y a la naturaleza", destacó.
Con el programa Plantando América los niños siembran un árbol y con una cámara fotográfica y un libro de anotaciones registran durante tres años su evolución, con lo que se convierten en fotógrafos y cronistas de la vida de estos árboles.