Niños**Cada vez cuesta más brindar salud a nuestra población. Las nuevas tecnologías brindan esperanza, pero los presupuestos no cuadran y las deudas cruzadas entre el Seguro Social y el Ministerio de Salud son como sacar dinero de un bolsillo para meter en el otro. La pregunta de quién paga la cuenta, provoca parálisis en la prestación de servicios. Sin embargo, la salud de nuestros niños debe ser la primera y principal consideración.
Seguro**La Caja de Seguro Social ha abierto un Hospital Pediátrico. Hasta ahora muchos servicios hospitalarios y de urgencias pediátricas de hijos de asegurados, eran prestados por el Hospital del Niño. Éste último le pide al Seguro que le pague por dichos servicios el costo real y la Caja prefiere, con razón, que sus asegurados usen sus propias instalaciones para no aumentar sus desembolsos a terceros.
Salud**Hasta donde entendemos, ningún pacientito será rechazado por el Hospital del Niño. Simplemente se aplicará la norma de cobrar de acuerdo a la capacidad económica de la familia. Si no puede pagar nada, pues nada pagará. Si es asegurado y no quiere pagar, deberá ir a la Pediátrica del Seguro. Generar una angustia sensacionalista por una medida administrativa, que en el fondo es razonable, no ayuda en nada al País.