El presidente Barack Obama, anunció hoy la retirada completa de las tropas de su país en Irak para fin de este año, con lo que "tras casi nueve años, la guerra de Estados Unidos en Irak habrá acabado".
Con estas palabras pronunciadas de manera solemne en una declaración en la sala de prensa de la Casa Blanca, Obama anunciaba así el fin de una guerra que no sólo ha costado a su país miles de vidas de soldados y casi un billón de dólares, sino que abrió un abrió una profunda división ideológica en la sociedad de EE.UU.
"Hoy puedo decir que nuestras tropas finalmente estarán en casa esta Navidad", señaló el presidente estadounidense.
El anuncio se produce después de meses de tensas negociaciones entre Irak y EE.UU., que aspiraba a mantener en el país árabe miles de soldados pasado el 31 de diciembre de este año.
Pero esas conversaciones nunca llegaron a un acuerdo, por disputas no sólo en torno al número concreto sino también a las exigencias de Estados Unidos de que sus tropas gozaran de inmunidad, algo que Bagdad no quería conceder.
En su declaración, Obama pasó por encima de estas discrepancias y aseguró que la decisión se toma de mutuo acuerdo y permitirá que EE.UU. e Irak mantengan "una alianza firme y duradera", así como una relación normal entre dos países soberanos.
El primer ministro iraquí, Nur al Maliki, se desplazará a Washington este diciembre por invitación estadounidense, precisó el presidente.
Obama y Al Maliki hablaron esta mañana por vídeo conferencia para tratar los últimos detalles antes del anuncio.
Si el presidente estadounidense no quiso hacer referencia a las diferencias con Bagdad, sí quiso resaltar que con ello cumple una de las promesas en las que basó su campaña electoral hace tres años.
Estados Unidos, aseguró, pone fin a este conflicto "desde una posición fortalecida".
"Los últimos soldados estadounidenses cruzarán la frontera iraquí con la cabeza bien alta, orgullosos de su éxito y sabiendo que el pueblo estadounidense permanece unido en el apoyo a nuestros soldados", declaró.
Además del fin de la guerra en Irak, EE.UU. ha comenzado ya el proceso de transición y retirada en Afganistán, la otra guerra que tiene abierta y que acaba de cumplir su décimo aniversario.
Esa retirada comenzó el pasado julio y está previsto que quede finalizada para 2014.
"La marea de la guerra está retrocediendo", afirmó el presidente estadounidense, quien consideró que a partir de ahora el objetivo debe ser el levantamiento de la economía de su país, la gran preocupación de los ciudadanos -y de unos políticos pendientes de las elecciones de noviembre del próximo año.
"Tras una década de guerra, el país que debemos construir y que construiremos es el nuestro", apuntó.
Inicialmente, Estados Unidos aspiraba a mantener un contingente de cerca de 5.000 militares estadounidenses después del 31 de diciembre en Irak, para desarrollar misiones de formación y operaciones especiales.
No se llegó a un acuerdo al respecto con Bagdad en unas negociaciones que se prolongaron meses, si bien Washington pretende continuarán las conversaciones sobre este punto.
Y aunque todos los soldados estadounidenses abandonen Irak, probablemente quedarán aún miles de contratistas estadounidenses en tareas relacionadas con la seguridad.
En una rueda de prensa tras el anuncio de Obama, el consejero adjunto de Seguridad Nacional, Denis McDonough, indicó que entre 4.000 y 5.000 contratistas estadounidenses ofrecerán cobertura de seguridad a las instalaciones diplomáticas de EE.UU. en Irak.
En la actualidad permanecen en el país árabe cerca de 39.500 soldados estadounidenses, después de que en septiembre del año pasado concluyera la retirada de las tropas de combate de Estados Unidos.
Con su retirada definitiva, EE.UU. concluirá una guerra comenzada con la invasión de Irak el 20 de marzo de 2003 con el objetivo inicial de derrocar al régimen de Sadam Husein y encontrar unas supuestas armas de destrucción masivas que, como se demostró posteriormente, nunca existieron.
En los peores momentos de la guerra, que ha costado centenares de millares de millones de dólares, Estados Unidos llegó a tener desplegados en el país árabe más de 160.000 soldados.
En los ocho años de guerra, EE.UU. ha sufrido más de 4.400 bajas.
Macarena Vidal
Una guerra que costó a EE.UU. 4.400 bajas y más de 800.000 millones de dólares
Ocho años y nueve meses después que invadió Irak, Estados Unidos pondrá fin a una campaña en la cual murieron unos 4.400 de sus soldados, otros 31.000 sufrieron heridas y su gasto de guerra superó los 800.000 millones de dólares.
El presidente Barack Obama confirmó hoy que, en cumplimiento de lo pactado con el Gobierno de Bagdad, a fin de año saldrá del país del Golfo la mayor parte de los casi 50.000 soldados estadounidenses que allí permanecen.
En la invasión lanzada por el presidente George W. Bush en marzo de 2003, Estados Unidos empleó unos 120.000 soldados, y en la lucha contra la insurgencia iraquí en los años siguientes hubo meses en los cuales el contingente superó los 160.000 soldados.
Más de un millón de hombres y mujeres han servido en la zona de conflicto de Irak, una campaña que ha modificado profundamente la doctrina de guerra, las tácticas y aún la conformación de las fuerzas armadas estadounidenses.
"Nuestras tropas saldrán de Irak con la frente en alto", dijo el presidente en un anuncio que, en realidad, significa la falta de un acuerdo con el Gobierno iraquí para que permanezcan en ese país tropas más allá del 31 de diciembre.
Según el Pentágono, que da cifras de fallecidos sólo después que se ha notificado a las familias de los soldados muertos, hasta hoy han caído en Irak 4.421 soldados y civiles estadounidenses (de ellos 3.489 en combate), y 31.921 sufrieron heridas.
Según el portal icasualties, que lleva un recuento propio de los militares muertos en Irak desde que comenzó la guerra en Irak han muerto 4.479 soldados estadounidenses.
El año más mortífero fue el 2007, cuando murieron 904 militares estadounidenses. Los primeros años de la guerra fueron también durante los que más bajas se registraron.
En 2003 murieron 486 militares estadounidenses; 849 en 2004; 846 en 2005 y 822 en 2006, antes de llegar al máximo registrado en el año 2007.
Las cifras comenzaron a mejorar en 2008, año en el que firmó el acuerdo para la salida de las tropas estadounidenses del país, se registraron 314 bajas, al que siguió otro año de mejoría en el que hubo 149 militares estadounidenses muertos.
En 2010, año en el que salieron las tropas estadounidenses de las principales ciudades del país, murieron 60 militares y en lo que va de año se han registrado 49 víctimas mortales entre las tropas de EE.UU.