David Souter, un soltero empedernido poco amante de la vida en la capital
Cuando el juez del Tribunal Supremo David Souter llegó a Washington en 1990, la prensa lo nombró "el soltero de oro", un título al que el magistrado de 69 años, que se jubilará en junio, se ha negado a renunciar.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, anunció hoy que Souter le había comunicado previamente su decisión de jubilarse a finales de junio, cuando acabe el periodo de sesiones del Supremo, que comienza en octubre.
La máxima instancia judicial tiene la última palabra en temas tan controvertidos en EE.UU. como la pena de muerte y el aborto. Eso, y el hecho de que los cargos del tribunal, integrado por nueve miembros, son vitalicios, hacen que los nombramientos, que decide el presidente, sean objeto de polémica y gran expectación.
Famoso por defender a capa y espada su privacidad, Souter es poco amante de la vida social de la capital.
"Tengo el mejor trabajo del mundo en la peor ciudad del mundo", dijo en una ocasión el letrado, quien huye de Washington hacia Nuevo Hampshire, el estado donde ha fijado su residencia, a la primera de turno.
El resto del año lo reparte entre su oficina del Supremo, donde con frecuencia pasa más de 12 horas diarias, y su apartamento a escasos kilómetros del tribunal.
La frugalidad es otro rasgo distintivo de su personalidad, a juzgar por su dieta diaria que, según recogen hoy los medios estadounidenses, consiste de una manzana y un yogur a la hora del almuerzo y una cena rápida en su apartamento.
A la dieta frugal se suma su amor por el deporte. El letrado anda en bicicleta y realiza escapadas a la montaña siempre que puede, además de correr a diario. De hecho, fue víctima de unos asaltantes en el 2004, que lo atacaron mientras trotaba, aunque no le causaron heridas de consideración.
El diario The New York Times publica hoy que Souter ya les había dicho a sus amigos que se retiraría si Obama se convertía, como ocurrió, en presidente.
Souter ha confesado que quiere aprovechar para disfrutar del montañismo y la vida al aire libre en Nuevo Hampshire, al noreste de EE.UU., mientras disfrute de buena salud.
Pese a su carácter reservado, sus allegados aseguran que es muy bromista.
El propio Obama lo reconoció hoy al referirse, por un lado, a la "febril ética profesional" de Souter y, por otro, al "sentido del humor" del magistrado, a quien describió como "un buen juez y una buena persona".
Entre las citas que se le atribuyen figura la de: "Cuando empieza el periodo de sesiones del tribunal experimento una especie de lobotomía intelectual que dura hasta el próximo verano, cuando aprovecho para recargar el cerebro todo lo que puedo".
El 105 juez del Supremo y el sexto soltero de su historia fue elegido para el cargo en 1990 por George Bush padre, en sustitución de William Brennan, quien se jubiló por sorpresa en julio de ese año tras sufrir un derrame cerebral.
Su talante progresista fue una desagradable sorpresa para la derecha, hasta el punto de que los comentaristas conservadores utilizan ahora el término "souter" como sinónimo de "traidor".
Durante su carrera en el Supremo ha defendido el derecho de la mujer al aborto, los programas para ayudar a las minorías y la implementación de reglas más estrictas en la financiación de las campañas electorales.
También se ha mostrado partidario de limitar el uso de la pena de muerte y a favor de los derechos de los detenidos en la prisión militar de Guantánamo, en Cuba.
Por si todo eso no fuera suficiente para ganarse la enemistad de los conservadores, fue uno de los cuatro jueces del Supremo que votó en contra en el 2000 de sellar la presidencia a favor de George W. Bush tras el largo recuento de votos en el estado de Florida.
Licenciado de las Universidades de Harvard y Oxford, Souter nació el 17 de septiembre de 1939 en la localidad de Melrose, en el estado de Massachusetts, al noreste de EE.UU., y pasó su niñez en una granja de su familia en Nuevo Hampshire.
Antes de llegar al Supremo fue fiscal general de Nuevo Hampshire y miembro del Tribunal Supremo estatal del estado.
El ex presidente de EE.UU. George W. Bush realizó los dos últimos nombramientos al Supremo, los conservadores Samuel Alito y John Roberts.
El presidente de EE.UU., Barack Obama, anunció hoy que Souter le había comunicado previamente su decisión de jubilarse a finales de junio, cuando acabe el periodo de sesiones del Supremo, que comienza en octubre.
La máxima instancia judicial tiene la última palabra en temas tan controvertidos en EE.UU. como la pena de muerte y el aborto. Eso, y el hecho de que los cargos del tribunal, integrado por nueve miembros, son vitalicios, hacen que los nombramientos, que decide el presidente, sean objeto de polémica y gran expectación.
Famoso por defender a capa y espada su privacidad, Souter es poco amante de la vida social de la capital.
"Tengo el mejor trabajo del mundo en la peor ciudad del mundo", dijo en una ocasión el letrado, quien huye de Washington hacia Nuevo Hampshire, el estado donde ha fijado su residencia, a la primera de turno.
El resto del año lo reparte entre su oficina del Supremo, donde con frecuencia pasa más de 12 horas diarias, y su apartamento a escasos kilómetros del tribunal.
La frugalidad es otro rasgo distintivo de su personalidad, a juzgar por su dieta diaria que, según recogen hoy los medios estadounidenses, consiste de una manzana y un yogur a la hora del almuerzo y una cena rápida en su apartamento.
A la dieta frugal se suma su amor por el deporte. El letrado anda en bicicleta y realiza escapadas a la montaña siempre que puede, además de correr a diario. De hecho, fue víctima de unos asaltantes en el 2004, que lo atacaron mientras trotaba, aunque no le causaron heridas de consideración.
El diario The New York Times publica hoy que Souter ya les había dicho a sus amigos que se retiraría si Obama se convertía, como ocurrió, en presidente.
Souter ha confesado que quiere aprovechar para disfrutar del montañismo y la vida al aire libre en Nuevo Hampshire, al noreste de EE.UU., mientras disfrute de buena salud.
Pese a su carácter reservado, sus allegados aseguran que es muy bromista.
El propio Obama lo reconoció hoy al referirse, por un lado, a la "febril ética profesional" de Souter y, por otro, al "sentido del humor" del magistrado, a quien describió como "un buen juez y una buena persona".
Entre las citas que se le atribuyen figura la de: "Cuando empieza el periodo de sesiones del tribunal experimento una especie de lobotomía intelectual que dura hasta el próximo verano, cuando aprovecho para recargar el cerebro todo lo que puedo".
El 105 juez del Supremo y el sexto soltero de su historia fue elegido para el cargo en 1990 por George Bush padre, en sustitución de William Brennan, quien se jubiló por sorpresa en julio de ese año tras sufrir un derrame cerebral.
Su talante progresista fue una desagradable sorpresa para la derecha, hasta el punto de que los comentaristas conservadores utilizan ahora el término "souter" como sinónimo de "traidor".
Durante su carrera en el Supremo ha defendido el derecho de la mujer al aborto, los programas para ayudar a las minorías y la implementación de reglas más estrictas en la financiación de las campañas electorales.
También se ha mostrado partidario de limitar el uso de la pena de muerte y a favor de los derechos de los detenidos en la prisión militar de Guantánamo, en Cuba.
Por si todo eso no fuera suficiente para ganarse la enemistad de los conservadores, fue uno de los cuatro jueces del Supremo que votó en contra en el 2000 de sellar la presidencia a favor de George W. Bush tras el largo recuento de votos en el estado de Florida.
Licenciado de las Universidades de Harvard y Oxford, Souter nació el 17 de septiembre de 1939 en la localidad de Melrose, en el estado de Massachusetts, al noreste de EE.UU., y pasó su niñez en una granja de su familia en Nuevo Hampshire.
Antes de llegar al Supremo fue fiscal general de Nuevo Hampshire y miembro del Tribunal Supremo estatal del estado.
El ex presidente de EE.UU. George W. Bush realizó los dos últimos nombramientos al Supremo, los conservadores Samuel Alito y John Roberts.