El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió hoy en el discurso sobre el Estado de la Unión arreglar el "fallido" sistema migratorio de su país, así como garantizar la seguridad de la frontera.
En su alocución, ante ambas cámaras del Congreso, el presidente reafirmó la identidad de Estados Unidos como una nación de inmigrantes "de todos los rincones del globo", unida por valores comunes.
"Deberíamos continuar el trabajo de arreglar nuestro fallido sistema migratorio, de garantizar la seguridad en la frontera, hacer cumplir nuestras leyes y asegurarnos de que cada persona que sigue las reglas puede contribuir a nuestra economía y enriquecer a nuestra nación", dijo Obama.
Sin embargo, el presidente no pidió directamente al Congreso que apruebe una reforma migratoria este año, como habían deseado organizaciones latinas.
La cámara baja tiene sobre la mesa una propuesta presentada en diciembre por el congresista demócrata Luis Gutiérrez, la cual legalizaría a los 12 millones de inmigrantes indocumentados que viven en el país.
El proyecto de ley también contempla una mayor vigilancia fronteriza, un sistema de verificación para que las empresas no contraten a indocumentados, la reunificación familiar y un programa para regular futuros flujos migratorios.
En el 2007 los líderes demócratas ya impulsaron una reforma migratoria, pero falló debido a la oposición de los republicanos y de algunos miembros de su propio partido.
Los demócratas ahora cuentan con mayorías más amplias en ambas cámaras, pero la reciente victoria de un republicano en la elección para reemplazar al fallecido Edward Kennedy en Massachusetts en el Senado les ha hecho perder el escaño número 60 en la cámara alta.
Eso significa que la reforma migratoria, si llega al pleno del Senado, requerirá del apoyo de todos los senadores demócratas y de por lo menos un republicano para su aprobación.