El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, recibió una carta de su homólogo ruso, Dmitri Medvédev, que incluye su proyecto de Acuerdo de Seguridad Europea y lo está estudiando cuidadosamente, indicó hoy el Departamento de Estado.
Obama recibió el pasado viernes el proyecto de seguridad de Medvédev, quien envió el borrador a los dirigentes de países euro-atlánticos, señaló el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, en su rueda de prensa diaria.
"Estamos estudiando la propuesta cuidadosamente y la consideramos una contribución importante al debate sobre la seguridad europea que ha tenido lugar como parte del proceso de Corfú", indicó.
El proceso de Corfú es una la iniciativa lanzada en junio en esa isla griega para modernizar la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) ante los desafíos del siglo XXI.
"Consideramos que cualquier propuesta debe basarse en los compromisos existentes que hemos desarrollado juntos a lo largo de tres décadas, al igual que en estructuras centrales como la OSCE y la OTAN", que han ayudado a garantizar la seguridad en Europa, afirmó Kelly.
El portavoz dijo que EE.UU. espera que los países de la OSCE tomen la decisión de continuar con el denominado "proceso de Corfú" a lo largo de 2010 en la cumbre ministerial de esta organización que comenzó hoy en Atenas.
"Seguimos abogando por una estrategia integral para la seguridad en Europa, que una las dimensiones políticas, militares, económicas, medioambientales y humanas, y coincidimos completamente con el presidente Medvédev en la necesidad de continuar nuestros esfuerzos por adaptarnos a amenazas nuevas y emergentes", sostuvo.
Estados Unidos considera que esta estrategia debe partir de los principios de las relaciones internacionales, como la seguridad indivisible, el derecho de los países a elegir sus propias alianzas y la exigencia de contar con el consentimiento de un país para destacar a tropas extranjeras en su territorio, explicó Kelly.
El documento propuesto por el presidente ruso, según el Kremlin, ha sido enviado a la OTAN, la Unión Europea, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (bloque militar de varios estados post-soviéticos), la Comunidad de Estados Independientes y la OSCE, así como a los dirigentes de los correspondientes Estados.
De acuerdo con Moscú, Medvédev está abierto a todo tipo de sugerencias a su iniciativa y confía en una repercusión positiva que haga posible el inicio de una conversación sobre el Acuerdo.
"Su esencia consiste en crear en el ámbito de seguridad político-militar euroatlántica un espacio común e indivisible para acabar definitivamente con la herencia de la Guerra Gría", destacó el Kremlin.
Con este fin, el presidente de Rusia propuso "refrendar en el derecho internacional el principio de seguridad indivisible".
Se trata de un "compromiso jurídico, conforme al cual ningún Estado ni organización internacional del ámbito euro-atlántico podrá consolidar su seguridad a cuenta de la seguridad de otros países y organizaciones", de acuerdo con el Gobierno ruso.