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&#161Sufragios transparentes!


Las actuaciones destinadas a lograr la reelección del actual presidente comenzaron en nuestra opinión antes de que asumiera el poder. Entre ellas destacan sus concesiones genuflexas ante los gringos: balseros cubanos, bases militares y propuesta del CMA. Ahora es claro que lo de la famosa concertación tenía el mismo fin. Igual se puede decir de la diezmilería y los viajes con comitivas amplias que fueron el inicio de la compra-venta de conciencias.
Por lo tanto, el cambiazo dado por algunos MOLIRENA no fue sino más de lo mismo. Por lo que no es de extrañar que poco después el Toro aceptara tácitamente su disponibilidad para reelegirse porque sus proyectos estatales requieren de continuidad. Esto lo hizo ante las mujeres políticas PRD, entre las cuales sobresalió la exdiezmilera de Villarreal, que es ahora asesora presidencial. Vale la pena observar con lupa a los asesores de palacio quienes devengan sin duda un salario multimilero. Debe haber otros que de una forma u otra conoceremos a medida que se turnen los voceros oficialistas.
Un día después el presidente hizo una vez más gala de sus habilidades histriónicas, esta vez ante el Frente Empresarial PRD. Recordamos que éste es presidido por el sobrinísimo de Carmelo (al estilo de Mario Jota) quien mucho tuvo que ver con los 60, ahora 40 millones de dólares con que el Estado tendrá que compensar a la Hutchison por demostrada "excelencia" administrativa. A pesar de su histrionismo depurado, refinado en su campaña de 1994 y en la experiencia diaria, el primer mandatario nunca ha podido vencer su soberbia, su prepotencia, su actitud de desprecio hacia los mortales que él considera menos dotados. En ambos encuentros desplegó ampliamente su sinceridad, que más bien aparece como soberbia, y su sarcasmo al referirse a sus obras viales, proyectando su desvanecimiento por sus supuestas hazañas. Para nosotros es evidente que el presidente es misión imposible para sus cosmetólogos. ¿O no?
También ante los empresarios el presidente hizo patente su soberbia cuando dijo que la oposición le teme a él y no a la institución de la reelección. No entraremos en mayores detalles porque estimamos que el pueblo está harto de estos signos inequívocos de "potencia". Ponemos esta palabra entre comillas porque opinamos que esta potencia siempre va mal dirigida. Consideramos que es preciso puntualizar que no sólo la oposición sino todo el pueblo le teme a la reelección de una persona como él, que no por casualidad sería el presidente en funciones, si se llegara a cometer el delito de lesa patria de coronar el despilfarro de millones del pueblo para satisfacer su egoísmo, su capricho, en el referendo pertinente. Nadie cree por un momento que para continuar sus "grandes proyectos" el presidente es el único que puede hacerlo. Es imprescindible, es indispensable. Opinamos que el voto a su reelección será un rotundo NO a la soberbia y a su aplanadora legislativa invertebrada.
Tenemos que insistir una y otra vez. Se están derrochando valiosos recursos del Estado en este viaje faraónico aeroespacial reelectorero. (Da la casualidad que su inminente viaje es a la tierra de los faraones). En nuestra opinión ya se ha gastado demasiado en una aventura unipersonal. Muchos ministros, asesores y otros, se han dedicado a esta reelección en tiempo pagado por los contribuyentes. No obstante, reconocemos que por lo menos el presidente ha señalado en esta ocasión "...que es difícil que un hombre público utilice los recursos del Estado para lograr la reelección..." ya que se debe poner un alto al uso inmoral de los recursos oficiales, como hasta ahora ha sucedido.
Agradecemos al presidente esta afirmación. Aprovechamos para recordarle que todos los ciudadanos tenemos la obligación de asegurar la pureza de los tres sufragios que penden sobre los panameños como una espada de Damocles. La mayor responsabilidad recae en él. La contribución más importante sería si detiene de plano la presente aventura reelectorera. Estamos seguros que así podría obtener significativas cooperaciones si en efecto consulta a todos los sectores de la opinión pública, como es su obligación en democracia, con relación a los sufragios pendientes.

101 años de Panamá América

 
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