¿Opción preferencial por la industria?
El Editorial del domingo, 14 de marzo de 1999, en El Panamá América comienza con una visión intervencionista del Gobierno que ha sido descartada por la historia. Mi familia y yo personalmente hemos sido dueños y directores de industrias desde antes de mi adolescencia. Todos necesitamos una industria pujante y creativa, pero eso no depende del Gobierno. Puede que los industriales chabacanos "que no son todos" estén todavía añorando el tiempo en el que papá Gobierno los mimaba con protecciones especiales y los consentía con privilegios jugosos a costa del pueblo consumidor. Pero ese tiempo se acabó y regresar a él sería provocar un caos social. Eso no le conviene a nadie en este país, ni siquiera a los que se creen favorecidos.
El "desastre" en la industria panameña se debe a malos industriales que creen que la piratería es un juego gracioso. Ya desde principios de la década de los ochenta se hizo el intento de bajar las protecciones gradualmente y ellos lograron revertir el proceso para no perder sus jugosas canonjías. Hoy quieren hacer lo mismo a pesar del daño que causarían al pueblo, a la industria, y a ellos mismos. Nadie en sus cabales puede decir que eso es inteligente. Los industriales no hemos alcanzado niveles de crecimiento como los de la región porque no tenemos suficientes consumidores para ello. La única manera de hacerlo es compitiendo en los mercados internacionales y eso es lo que no quieren hacer porque les basta con nuestro mercadito si pueden exprimirlo a su gusto. Miren la industria de la pesca para que vean lo que se puede hacer.
Decir que la industria, en cualquiera de sus formas, "es la actividad productiva que contribuye con más empleos, más estables y mejor remunerados" es una falsedad incalificable. Ya las fuentes de trabajo pasaron de la agricultura a la industria y de la industria a los servicios hace muchos, muchos años, y la tendencia a reducir el empleo en los sectores productores aumente vertiginosamente. La reducción que se está dando en Panamá hace tantos años no se debe a una desprotección que no había, sino a un sector que está requiriendo menos mano de obra todo el tiempo y que en Panamá muchos se limitan a saquear al pueblo. Se vuelve a falsear la verdad achacando la pobreza y el desempleo a las nuevas políticas gubernamentales cuando éstas la anteceden por décadas.
La razón de todo esto queda descubierto en el siguiente párrafo:
Si realmente queremos aumentar el nivel de empleo y de salarios se requiere de una política de "opción preferencial por la industria". Para ello las autoridades públicas deben incentivar la participación de los representantes de sector industrial en los organismos del gobierno, sus propuestas y utilizarlas para aplicar una política de apoyo que permita su desarrollo, generando en el país más puestos de trabajo permanentes y con un salario digno.
¡Vaya caballo de Troya! ¡Opción preferencial por la industria! Ya me imagino lo que pensarán los pobres de esto. Yo sí creo que los sectores empresariales necesitan más atención porque contribuyen sobremanera a la solución de la pobreza y pueden hacer mucho más si se eliminan las muchas barreras que hoy existen y son el mayor impedimento externo al desarrollo sano de la empresa. Yo sí creo que todos los sectores del país deben tener participación en los organismos del gobierno. Hoy día vamos realizando el papel que la sociedad civil juega en el devenir de la historia en la cual todos somos actores. Pero si hay una preferencia es por los pobres, no por la industria, y menos por una industria piratesca. Yo sí creo que hay que promover una industria sana y competitiva en el mercado global. Creo que es saludable apoyar el comercio internacional y local que es donde se puede crear más puestos de trabajo. Creo que debe haber una preferencia por la micro y la pequeña empresa, que haga empresarial a la gran masa del pueblo en todos los sectores de la vida del trabajo. En la mayoría de los países del mundo, la mayor contribución al trabajo "hasta un 80%" viene de la micro y la pequeña empresa. Hagamos una opción preferencial por el trabajo, el trabajo de todos.
El "desastre" en la industria panameña se debe a malos industriales que creen que la piratería es un juego gracioso. Ya desde principios de la década de los ochenta se hizo el intento de bajar las protecciones gradualmente y ellos lograron revertir el proceso para no perder sus jugosas canonjías. Hoy quieren hacer lo mismo a pesar del daño que causarían al pueblo, a la industria, y a ellos mismos. Nadie en sus cabales puede decir que eso es inteligente. Los industriales no hemos alcanzado niveles de crecimiento como los de la región porque no tenemos suficientes consumidores para ello. La única manera de hacerlo es compitiendo en los mercados internacionales y eso es lo que no quieren hacer porque les basta con nuestro mercadito si pueden exprimirlo a su gusto. Miren la industria de la pesca para que vean lo que se puede hacer.
Decir que la industria, en cualquiera de sus formas, "es la actividad productiva que contribuye con más empleos, más estables y mejor remunerados" es una falsedad incalificable. Ya las fuentes de trabajo pasaron de la agricultura a la industria y de la industria a los servicios hace muchos, muchos años, y la tendencia a reducir el empleo en los sectores productores aumente vertiginosamente. La reducción que se está dando en Panamá hace tantos años no se debe a una desprotección que no había, sino a un sector que está requiriendo menos mano de obra todo el tiempo y que en Panamá muchos se limitan a saquear al pueblo. Se vuelve a falsear la verdad achacando la pobreza y el desempleo a las nuevas políticas gubernamentales cuando éstas la anteceden por décadas.
La razón de todo esto queda descubierto en el siguiente párrafo:
Si realmente queremos aumentar el nivel de empleo y de salarios se requiere de una política de "opción preferencial por la industria". Para ello las autoridades públicas deben incentivar la participación de los representantes de sector industrial en los organismos del gobierno, sus propuestas y utilizarlas para aplicar una política de apoyo que permita su desarrollo, generando en el país más puestos de trabajo permanentes y con un salario digno.
¡Vaya caballo de Troya! ¡Opción preferencial por la industria! Ya me imagino lo que pensarán los pobres de esto. Yo sí creo que los sectores empresariales necesitan más atención porque contribuyen sobremanera a la solución de la pobreza y pueden hacer mucho más si se eliminan las muchas barreras que hoy existen y son el mayor impedimento externo al desarrollo sano de la empresa. Yo sí creo que todos los sectores del país deben tener participación en los organismos del gobierno. Hoy día vamos realizando el papel que la sociedad civil juega en el devenir de la historia en la cual todos somos actores. Pero si hay una preferencia es por los pobres, no por la industria, y menos por una industria piratesca. Yo sí creo que hay que promover una industria sana y competitiva en el mercado global. Creo que es saludable apoyar el comercio internacional y local que es donde se puede crear más puestos de trabajo. Creo que debe haber una preferencia por la micro y la pequeña empresa, que haga empresarial a la gran masa del pueblo en todos los sectores de la vida del trabajo. En la mayoría de los países del mundo, la mayor contribución al trabajo "hasta un 80%" viene de la micro y la pequeña empresa. Hagamos una opción preferencial por el trabajo, el trabajo de todos.