20 de Diciembre, día de reflexión
Sobre la base de ideologías próximas al neoliberalismo se insiste en que todos los panameños debemos esperar que en un futuro las riquezas que amasan unos pocos se derramen, mediante "goteo", a los demás. La década de 1990, de la postinvasión, no produjo ningún progreso al país. Las huellas de la invasión militar norteamericana aún están frescas. Contribuye a ello la corrupción y mantener al país en la "lista negra" que circula entre las naciones más ricas del mundo. Pero hoy, después de 18 años, es importante recordar pero no olvidar los hechos. Se puede entender que estamos frente a un mundo globalizado y hoy los viejos sistemas fenecieron, aunque todavía persisten sus viejos ideales.
No se puede ser muy parcializado ni olvidar la historia. Tanto los estadounidenses como los panameños cometieron masacre. No olvidemos el 3 de octubre de 1989 cuando un grupo de oficiales, dirigidos por el Mayor Moisés Giroldi, fue asesinado en Albrook por instrucciones de la comandancia de Manuel Antonio Noriega.
La historia no la debemos olvidar. Veamos el futuro con proyección de ser mejor, no con las armas, y demostremos que se puede ver una democracia y libertad que no hay en Cuba y Venezuela. Es por ello que esta fecha debe ser más que un día de duelo nacional, debe ser de reflexión profunda en el corazón de cada panameño para que comprenda que jamás deseemos volver a la dictadura. Vivamos en democracia respetando el pensamiento de cada persona, aun cuando sus conocimientos estén por encima de los demás. Sólo las grandes culturas se han formado por el respeto de sus ciudadanos hacia sí mismos y los gobernantes. Aprendamos a vivir y comencemos a rescatar nuestros valores cívicos, que eso transforma la sociedad y hace grandes y verdaderos ciudadanos.