23 años de labor científica en el país
El 23 de octubre de 1983, hace 23 años, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá (UP), inició la vigilancia y monitoreo continuo, 24 horas al día, 365 días del año, de la actividad sísmica generada en cualquier punto del istmo nacional, estableciendo un hito en la historia científica de nuestro país.
Fue en marzo de 1977, cuando el gobierno norteamericano cede a la UP el sismógrafo que operara desde 1964 hasta febrero de 1977 en Balboa Heights, gracias a los ingentes esfuerzos del Ing. Bert Shelton, del Dr. Gustavo García de Paredes, quien fungía como Vicerrector Académico y del Dr. Diógenes Cedeño Cenci, entonces rector. Esta donación justificó la creación y construcción del edificio del Instituto de Geociencias de la UP, mediante la Resolución 1-77, del 5 de julio de 1977. El mismo tiene un carácter interdisciplinario, enfocado principalmente en el estudio de las Ciencias de la Tierra y el estudio y mitigación de los desastres de origen geológico y geofísico.
El Ing. Shelton, profesor investigador y fundador del Instituto de Geociencias sostenía que "en la República de Panamá existe la urgente necesidad de planificar y realizar un estudio de amplia base sobre la ocurrencia y característica de las catástrofes naturales causadas por sismos y erupciones volcánicas". En todo caso, el objetivo principal de la creación y mantenimiento del Instituto es "el de incrementar y difundir el conocimiento sobre la disminución de los daños materiales y perdidas de vida ocasionadas por las amenazas naturales".
Paulatinamente, la administración del Instituto de Geociencias ha integrado nuevos equipos, estaciones y ramas del conocimiento geocientífico para ampliar el monitoreo y seguimiento de las amenazas geológicas, sismológicas y volcánicas en todo el país. En el Instituto han trabajado decenas de investigadores de diferentes nacionalidades y especialidades: geólogos, geofísicos, geógrafos, vulcanólogos, topógrafos, ingenieros civiles e ingenieros electrónicos. Además se han capacitado muchos docentes, cuyos aportes han puesto a nuestro país en el mapa de la sismología y vulcanología mundial, contribuyendo a ampliar las fronteras del conocimiento humano y a crear nuevas tecnologías.
El Instituto de Geociencias es una de las puertas del conocimiento, monitoreo y seguimiento útil para la prevención y mitigación en materia de desastres, por eso debemos hacer todo lo necesario para mantener su buen funcionamiento.
Fue en marzo de 1977, cuando el gobierno norteamericano cede a la UP el sismógrafo que operara desde 1964 hasta febrero de 1977 en Balboa Heights, gracias a los ingentes esfuerzos del Ing. Bert Shelton, del Dr. Gustavo García de Paredes, quien fungía como Vicerrector Académico y del Dr. Diógenes Cedeño Cenci, entonces rector. Esta donación justificó la creación y construcción del edificio del Instituto de Geociencias de la UP, mediante la Resolución 1-77, del 5 de julio de 1977. El mismo tiene un carácter interdisciplinario, enfocado principalmente en el estudio de las Ciencias de la Tierra y el estudio y mitigación de los desastres de origen geológico y geofísico.
El Ing. Shelton, profesor investigador y fundador del Instituto de Geociencias sostenía que "en la República de Panamá existe la urgente necesidad de planificar y realizar un estudio de amplia base sobre la ocurrencia y característica de las catástrofes naturales causadas por sismos y erupciones volcánicas". En todo caso, el objetivo principal de la creación y mantenimiento del Instituto es "el de incrementar y difundir el conocimiento sobre la disminución de los daños materiales y perdidas de vida ocasionadas por las amenazas naturales".
Paulatinamente, la administración del Instituto de Geociencias ha integrado nuevos equipos, estaciones y ramas del conocimiento geocientífico para ampliar el monitoreo y seguimiento de las amenazas geológicas, sismológicas y volcánicas en todo el país. En el Instituto han trabajado decenas de investigadores de diferentes nacionalidades y especialidades: geólogos, geofísicos, geógrafos, vulcanólogos, topógrafos, ingenieros civiles e ingenieros electrónicos. Además se han capacitado muchos docentes, cuyos aportes han puesto a nuestro país en el mapa de la sismología y vulcanología mundial, contribuyendo a ampliar las fronteras del conocimiento humano y a crear nuevas tecnologías.
El Instituto de Geociencias es una de las puertas del conocimiento, monitoreo y seguimiento útil para la prevención y mitigación en materia de desastres, por eso debemos hacer todo lo necesario para mantener su buen funcionamiento.