25 de octubre: "Día de No Fumar en Panamá"
Hoy se cumplen 13 años de estarse celebrando, consecutivamente, el "Día de No Fumar en Panamá", de acuerdo al Decreto Ejecutivo No. 76 de 18 de marzo de 1987, el cual señala cada 25 de octubre como fecha en la que, tanto las autoridades de Salud, como de Educación a nivel nacional, deberán exaltar a través de sus dependencias, las acciones tendientes a prevenir enfermedades causadas por la adicción al cigarrillo.
La ocasión es oportuna para evocar el esfuerzo titánico de toda esa pléyade de educadores, quienes junto a nosotros, cuando fungíamos como supervisores nacionales de ciencias, cada tercera semana de octubre, nos abocábamos a celebrar, llenos de motivos, una serie de actividades que despertaban el espíritu de investigación en nuestros estudiantes y, muy particularmente, el deseo en cada uno de ellos de compartir sus experiencias científicas plasmadas en proyectos extraordinarios que podrían dar soluciones a problemas de la comunidad.
El Día de No Fumar en Panamá tiene, desde su génesis, franca relación con la Semana de la Ciencia. Fue por ello que en 1986 nos interesamos en buscar entre el 21 y el 25 de octubre una razón que justificara aún más esta celebración; y en ocasión en que fuéramos a la hemeroteca de la Universidad de Panamá, encontramos que Evangelista Toricelli, científico italiano de excelente trayectoria, quien hizo estudios relativos a la ventilación pulmonar, había muerto, precisamente, un 25 de octubre. Nada más apropiado que elogiar la vida y recordar su memoria con la celebración en nuestro país del día de no fumar en esa significativa fecha.
Hoy creemos que las campañas que libran tanto organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y nacionales (ANCEC, centros de salud, escuelas y otros) están calando conciencia en los fumadores y en aquéllos que no han logrado vencer esta dependencia al cigarrillo. Como muestra un botón: Ahora son las compañías tabacaleras las que pretenden poner demandas a la OMS por daños y perjuicios a causa de sus campañas, ya que parecen que no reciben las grandes millonadas de dólares como ganancia, a costa de la salud de los asociados. Hoy creemos que muchos de nuestros jóvenes, quienes a lo largo de los años han sido víctimas de sendas propagandas tabacaleras, reflexionan y son más conscientes del perjuicio que los componentes del cigarrillo causan a la salud.
A la altura de nuestra vida, ahora como concejales, pretendiendo aportar algo más fructífero en beneficio de esta causa que es de muchos, hemos logrado por medio del Consejo Municipal de Panamá, la aprobación de la Resolución No. 103 de 26 de septiembre de 2000, que en su parte resolutiva dice: "Exhortar a las autoridades de Salud y de Educación para que se celebre el Día de No Fumar en Panamá el 25 de octubre en todas sus dependencias, mediante actos alusivos al tema, tales como elaboración de murales, comunicados a la ciudadanía, conferencias, paneles, concursos, desfiles y otros, que consideren de beneficio para los estudiantes y ciudadanos en general".
Una de las acciones que durante dos años (1988 a 1990) llevamos adelante, con escasos recursos propios y algunas donaciones, fue la Clínica para el Fumador. Hoy creemos propicia la habilitación de la misma, y es por ello que pretendemos restablecerla en Betania, al lado de la Junta Comunal, como una de las acciones comunitarias en respuesta a la demanda de fumadores y no fumadores del país.
¿Cómo no darle gracias a Dios, entonces, por haber puesto a nuestro paso a tanta gente deseosa de ayudar a los demás? ¿Cómo no darle gracias por la repercusión que estas acciones han tenido en la conciencia de muchos jóvenes?
Hoy, nuestra voz de aliento se elevará para aupar a docentes, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos, médicos y gente de buena voluntad en general para que no desmayen en su empeño de lograr que el hábito de fumar en Panamá se reduzca a la mínima expresión para bien de los asociados.
La ocasión es oportuna para evocar el esfuerzo titánico de toda esa pléyade de educadores, quienes junto a nosotros, cuando fungíamos como supervisores nacionales de ciencias, cada tercera semana de octubre, nos abocábamos a celebrar, llenos de motivos, una serie de actividades que despertaban el espíritu de investigación en nuestros estudiantes y, muy particularmente, el deseo en cada uno de ellos de compartir sus experiencias científicas plasmadas en proyectos extraordinarios que podrían dar soluciones a problemas de la comunidad.
El Día de No Fumar en Panamá tiene, desde su génesis, franca relación con la Semana de la Ciencia. Fue por ello que en 1986 nos interesamos en buscar entre el 21 y el 25 de octubre una razón que justificara aún más esta celebración; y en ocasión en que fuéramos a la hemeroteca de la Universidad de Panamá, encontramos que Evangelista Toricelli, científico italiano de excelente trayectoria, quien hizo estudios relativos a la ventilación pulmonar, había muerto, precisamente, un 25 de octubre. Nada más apropiado que elogiar la vida y recordar su memoria con la celebración en nuestro país del día de no fumar en esa significativa fecha.
Hoy creemos que las campañas que libran tanto organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y nacionales (ANCEC, centros de salud, escuelas y otros) están calando conciencia en los fumadores y en aquéllos que no han logrado vencer esta dependencia al cigarrillo. Como muestra un botón: Ahora son las compañías tabacaleras las que pretenden poner demandas a la OMS por daños y perjuicios a causa de sus campañas, ya que parecen que no reciben las grandes millonadas de dólares como ganancia, a costa de la salud de los asociados. Hoy creemos que muchos de nuestros jóvenes, quienes a lo largo de los años han sido víctimas de sendas propagandas tabacaleras, reflexionan y son más conscientes del perjuicio que los componentes del cigarrillo causan a la salud.
A la altura de nuestra vida, ahora como concejales, pretendiendo aportar algo más fructífero en beneficio de esta causa que es de muchos, hemos logrado por medio del Consejo Municipal de Panamá, la aprobación de la Resolución No. 103 de 26 de septiembre de 2000, que en su parte resolutiva dice: "Exhortar a las autoridades de Salud y de Educación para que se celebre el Día de No Fumar en Panamá el 25 de octubre en todas sus dependencias, mediante actos alusivos al tema, tales como elaboración de murales, comunicados a la ciudadanía, conferencias, paneles, concursos, desfiles y otros, que consideren de beneficio para los estudiantes y ciudadanos en general".
Una de las acciones que durante dos años (1988 a 1990) llevamos adelante, con escasos recursos propios y algunas donaciones, fue la Clínica para el Fumador. Hoy creemos propicia la habilitación de la misma, y es por ello que pretendemos restablecerla en Betania, al lado de la Junta Comunal, como una de las acciones comunitarias en respuesta a la demanda de fumadores y no fumadores del país.
¿Cómo no darle gracias a Dios, entonces, por haber puesto a nuestro paso a tanta gente deseosa de ayudar a los demás? ¿Cómo no darle gracias por la repercusión que estas acciones han tenido en la conciencia de muchos jóvenes?
Hoy, nuestra voz de aliento se elevará para aupar a docentes, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos, médicos y gente de buena voluntad en general para que no desmayen en su empeño de lograr que el hábito de fumar en Panamá se reduzca a la mínima expresión para bien de los asociados.