default

3 de Noviembre: La controversia


LA FECHA QUE hoy provoca desfiles y otras actividades culturales (desde alocuciones hasta paseos y bailes desmedidos), ha sido también la causa de colosales debates sobre su verdadero significado.
Eso es así, porque el 3 de Noviembre (nuestra separación de Colombia) no simboliza lo mismo para todos: Para la mayoría de los panameños (guiada por la "historia oficial"), la fecha es nuestra liberación del "yugo" colombiano, la feliz construcción del Canal y nuestra tan anhelada independencia. Con esta visión se exalta el papel de los próceres, quienes en adelante serán los padres de la patria. Para otros (la minoría), representa una desgracia, pues refleja la intervención norteamericana, el infame tratado Hay Bunau Varilla, la venta del Istmo por los propios panameños y su consecuente transformación en colonia norteamericana, así como el fracaso final del proyecto de unidad latinoamericana, que tuvo su máxima expresión en la Gran Colombia de Bolívar. Aquí, la separación no fue más que un rejuego de los grandes intereses norteamericanos, y los próceres fueron sólo conspiradores.
Un análisis sobrio y desapasionado de los hechos indica que ambas visiones son incompletas. El 3 de Noviembre no fue una desgracia, pero tampoco un cuento de hadas. Si bien el factor determinante de nuestra separación fue la intervención norteamericana en su interés de construir un canal por Panamá, aún contra la voluntad del gobierno colombiano (en las condiciones dadas), lo cierto es que ya no encajábamos más en el contexto político y económico de Colombia: mientras Panamá necesitaba autonomía y federalismo, lo que obtuvimos al final fue un centralismo bogotano a ultranzas (la Regeneración).
Mientras Colombia se debatía en guerras intestinas, nosotros solicitábamos neutralidad ante las mismas (la mayoría). Nuestra economía de tránsito difería también de la del resto de Colombia (agrícola). En ello consistía nuestro separatismo auténtico, que estuvo siempre potenciado por nuestra singular posición geográfica, misma que ha marcado nuestros destinos.
Eso sí, en cuanto a los "próceres", queda claro que los principales actuaron impulsados por intereses personales más que por "amor a la patria" (y ello se repite hoy). Por ello preferiría que se honrara al ciudadano Wong Kong Yee, única víctima mortal (aunque involuntaria) de la separación.
En fin, Estados Unidos determinó nuestra separación, y los próceres fueron interesados (aunque no todos); pero ello no borra o desmerita el sincero federalismo, autonomismo y separatismo que marcó a Panamá en nuestros 82 años de unión a Colombia. Desde esta perspectiva y con verdaderos patriotas como Justo Arosemena, Tomás Herrera, Belisario Porras y Victoriano Lorenzo, sí podemos decir de todo corazón: ¡Viva Panamá!
En cuanto al pelotón de maniobra, está compuesto por el segundo ciclo. También está el denominado Popeye.
Es importante señalar que este año desean transmitir en cada paso que dan, los valores de nuestra patria que poco a poco han sido olvidados por el modernismo, a la vez hacer sentir que detrás de ese uniforme blanco se encuentra un profesional de ciencias náuticas preparado para enfrentar el futuro.
El Instituto de Marina Mercante Ocupacional tiene su sede en Panamá (Balboa) Colón, Corredor Espinal y Chiriquí, David y Puerto Armuelles.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América