40 días de la tragedia de Osetia del Sur
Se han cumplido 40 días desde aquel momento trágico, cuando el 8 de agosto las tropas georgianas atacaron con un intenso fuego artillero a Tsjinvali, la capital de la República autoproclamada de Osetia del Sur, y muchos poblados, asesinando, a casi 1500 civiles y muchos pacificadores rusos.
En memoria de las víctimas de la agresión contra Osetia del Sur, unas 5,000 personas asistieron el pasado 15 de septiembre al mitin frente a la Iglesia de Cristo el Salvador, en Moscú.
La invasión georgiana era un acto de genocidio contra la población suroseta, lo que no corresponde a ningunas normas del derecho internacional, ni a la Carta de la ONU.
Con el objetivo de defender el pueblo civil, poner fin a la violencia y detener el masacre, de acuerdo con la misión pacificadora de Rusia, aprobada por la comunidad internacional, Rusia inició la operación de imposición de la paz a Georgia, enviando a la región sus militares para reforzar el contingente de pacificadores que tenían como objetivo proteger a las vecinos locales, muchos de los cuales tienen nacionalidad rusa.
La operación de imposición de la paz terminó el 12 de agosto con el repliegue de las tropas invasoras georgianas.
En tales condiciones cuando el pueblo suroseto y sus vecinos, los abjasianos, están sometidos al genocidio por parte de Georgia, el único variante para estos pueblos para sobrevivir es ser independiente de las ambiciones agresivas de Georgia.
Con tales fines, el 26 de agosto pasado, Rusia reconoció la independencia de las repúblicas caucasianas de Abjasia y Osetia del Sur a solicitud de los pueblos y parlamentos de estos países, y estableció las relaciones diplomáticas con ellas el 9 de septiembre.