'a1Ni con la izquierda ni con la derecha: con Panam!
Quienes vivimos en Panamá todos los años de la dictadura recordamos los permanentes juegos que el gobierno militar, encabezado por el general Torrijos, tenía tanto con la izquierda como con la derecha latinoamericana. Sus primeras relaciones a ese nivel las tuvo con el general Somoza, para posteriormente modificarlas por Fidel Castro y los sandinistas. Para los gringos resultaba productivo un aliado como Torrijos porque les permitía tener acceso indirecto a Cuba, con quien no mantenían relaciones diplomáticas.
El asunto se convirtió tan folclórico en la descripción ideológica de Torrijos que comentaban que le decía a su chofer, "pon la luz direccional izquierda, pero gira hacia la derecha". Con Noriega las cosas siguieron igual hasta el punto que el jefe del G-2 panameño estuvo en la planilla de la CIA, cuando ésta la dirigía George Bush padre, posteriormente Presidente de los Estados Unidos y quien en ese cargo se encargó de invadir Panamá, para sacar a Noriega del poder. Algunos sostienen que lo hicieron cansados del jueguecito en que el todopoderoso militar convirtió todo aquello de jugar con la izquierda y la derecha, embetunado de dinero sucio y drogas, algunas provistas supuestamente por los mismos norteamericanos en todo el escándalo del Irán-Contras del Teniente Coronel Oliver North. A ese Noriega, asalariado por una potencia extranjera, lo rodearon de todo tipo de lisonjas patrioteras de muchos de aquellos que hoy quieren hacer ver que no son sus amigos, pero que usufructuaron de su poder a más no poder.
Las cosas no han cambiado mucho. Panamá, a pesar de las supuestas excelentes relaciones de hermandad con Hugo Chávez, en la elección del Secretario General de la OEA, apoyó al candidato de Estados Unidos, el Canciller mexicano Derbes, y no al impulsado por la izquierda latinoamericana, el actual Secretario General Insulza, posteriormente de consenso luego de varias elecciones sin los votos necesarios. Pareciera que como compensación por ese trabajo, Panamá logró un escaño en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el cual en tiempos normales hubiera correspondido a Venezuela.
Cuando el General Torrijos logró su principal triunfo, compartido posteriormente inclusive por quienes por no existir democracia en el país, nos opusimos a los tratados canaleros, se comprometió con el Presidente Carter a democratizar el país. Fue así como los militares apoyaron la inscripción de partidos políticos en 1978, en suspenso desde 1968, y en 1980 se hizo la primera elección de legisladores, aunque parcialmente. En el 83 se hicieron cambios fundamentales a la Constitución militarista de 1972, aprobada a tambor batiente por los llamados 504 representantes de corregimiento (sólo uno se abstuvo, Luis Emilio Veces del PDC). En ese momento los gringos decían qué querían y acá dócilmente se hacía a pie juntillas lo que pedían.
Ahora los diputados PRD y algunos otros que parecieran también lo fueran, están bravos porque han protestado por la elección del nuevo Presidente de la Asamblea Nacional, acusado junto a ex guerrilleros de asesinar en 1992 a un soldado norteamericano y herir a otro, en ataque perpetrado con dos AK 47, cuando éstos viajaban desarmados por Chilibre. ¿Por qué históricamente con todo aquello de coquetear con la izquierda, pero seguir siendo amiguitos íntimos de los norteamericanos, los ahora patrioteros diputados no se han molestado nunca? Si es que la mentada renuncia se concretiza, ya veremos las excusas con que justificarán la metida de pata en que incurrieron.
Como dije hace unas semanas: el que juega con candela termina "quemao". Ahora recordaré aquello del que se acuesta con chiquillos termina "embarrao", porque con las actuaciones vistas últimamente, tanto del Ejecutivo como del Legislativo, comprometiendo por caprichos políticos y apoyos futuros asuntos importantes del país, todo pareciera un juego de niños mal "limpiaos".
El asunto se convirtió tan folclórico en la descripción ideológica de Torrijos que comentaban que le decía a su chofer, "pon la luz direccional izquierda, pero gira hacia la derecha". Con Noriega las cosas siguieron igual hasta el punto que el jefe del G-2 panameño estuvo en la planilla de la CIA, cuando ésta la dirigía George Bush padre, posteriormente Presidente de los Estados Unidos y quien en ese cargo se encargó de invadir Panamá, para sacar a Noriega del poder. Algunos sostienen que lo hicieron cansados del jueguecito en que el todopoderoso militar convirtió todo aquello de jugar con la izquierda y la derecha, embetunado de dinero sucio y drogas, algunas provistas supuestamente por los mismos norteamericanos en todo el escándalo del Irán-Contras del Teniente Coronel Oliver North. A ese Noriega, asalariado por una potencia extranjera, lo rodearon de todo tipo de lisonjas patrioteras de muchos de aquellos que hoy quieren hacer ver que no son sus amigos, pero que usufructuaron de su poder a más no poder.
Las cosas no han cambiado mucho. Panamá, a pesar de las supuestas excelentes relaciones de hermandad con Hugo Chávez, en la elección del Secretario General de la OEA, apoyó al candidato de Estados Unidos, el Canciller mexicano Derbes, y no al impulsado por la izquierda latinoamericana, el actual Secretario General Insulza, posteriormente de consenso luego de varias elecciones sin los votos necesarios. Pareciera que como compensación por ese trabajo, Panamá logró un escaño en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el cual en tiempos normales hubiera correspondido a Venezuela.
Cuando el General Torrijos logró su principal triunfo, compartido posteriormente inclusive por quienes por no existir democracia en el país, nos opusimos a los tratados canaleros, se comprometió con el Presidente Carter a democratizar el país. Fue así como los militares apoyaron la inscripción de partidos políticos en 1978, en suspenso desde 1968, y en 1980 se hizo la primera elección de legisladores, aunque parcialmente. En el 83 se hicieron cambios fundamentales a la Constitución militarista de 1972, aprobada a tambor batiente por los llamados 504 representantes de corregimiento (sólo uno se abstuvo, Luis Emilio Veces del PDC). En ese momento los gringos decían qué querían y acá dócilmente se hacía a pie juntillas lo que pedían.
Ahora los diputados PRD y algunos otros que parecieran también lo fueran, están bravos porque han protestado por la elección del nuevo Presidente de la Asamblea Nacional, acusado junto a ex guerrilleros de asesinar en 1992 a un soldado norteamericano y herir a otro, en ataque perpetrado con dos AK 47, cuando éstos viajaban desarmados por Chilibre. ¿Por qué históricamente con todo aquello de coquetear con la izquierda, pero seguir siendo amiguitos íntimos de los norteamericanos, los ahora patrioteros diputados no se han molestado nunca? Si es que la mentada renuncia se concretiza, ya veremos las excusas con que justificarán la metida de pata en que incurrieron.
Como dije hace unas semanas: el que juega con candela termina "quemao". Ahora recordaré aquello del que se acuesta con chiquillos termina "embarrao", porque con las actuaciones vistas últimamente, tanto del Ejecutivo como del Legislativo, comprometiendo por caprichos políticos y apoyos futuros asuntos importantes del país, todo pareciera un juego de niños mal "limpiaos".