Abstencionismo por la poca credibilidad en el gobierno y la ACP
El alto nivel de abstencionismo es la fórmula que ha elegido el pueblo para expresar sus dudas sobre la propuesta del tercer juego de esclusas del gobierno del PRD, Martín Torrijos y la junta directiva de la ACP.
Tanta abstención en medio de millones gastados en publicidad por parte del gobierno y los empresarios partidarios del "Sí", sólo puede significar que no convencieron, ni pudieron engañar al pueblo panameño. Si ello sumamos la votación por el NO (aproximadamente, 20% de los votantes), tenemos un amplio espectro de la población que no respaldó la propuesta de ampliación. La suma de ambos resultados puede interpretarse en un sentido: la propuesta de ACP-Gobierno carece de legitimidad nacional.
Respetamos el voto de quienes dijeron "Sí" (el 80% de los votantes, pero tan sólo el 30% de la totalidad de los electores, en realidad menos de 1/3 de los panameños). Aunque sabemos que muchos lo hicieron engañados por falsas promesas de empleo que pronto se desenmascararán.
Muchos de esos electores que favorecieron la propuesta de ACP-Gobierno, sufrieron la manipulación de sus necesidades bajo la mentira de que la pobreza y el desempleo serían resueltas con la ampliación. Para colmo, este referéndum ha sido un proceso cargado de irregularidades de todo tipo desde el principio: medios de comunicación controlados por una sola propuesta, sin acceso por parte de los defensores del NO, millones de dólares de los recursos públicos y del estado gastados para favorecer la propuesta (B/. 80,000 entregados a cada representante de corregimiento, bono de B/. 35.00 para familias pobres, 200 mil formularios para cursos del INADHE, etc.), coacción del voto con mesas del "Sí" dentro de los recintos electorales, clonación de cédulas, etc.
Para el Partido Alternativa Popular, estos resultados ratifican la urgencia de construir una propuesta política nueva, obrera y de los sectores populares, frente a los partidos tradicionales de la oligarquía. El pueblo espera ansioso una nueva fórmula política que desplace del poder a la oligarquía mentirosa y neoliberal. Un nuevo partido cuyo embrión estamos construyendo y que hemos llamado Partido Alternativa Popular.
Segundo: ¿Si los costos reales, incluyendo los del financiamiento (préstamos) y todos los rubros que no fueron contemplados, exceden el tope crítico de 6,000 millones que ustedes mismos fijaron, están ustedes dispuestos a suspender la iniciación del proyecto?
Tercero: ¿Si los aumentos de los peajes son rechazados por los usuarios y, según ustedes, con ellos se financiaría la construcción del proyecto, están ustedes dispuestos a suspender la iniciación del proyecto? Después del vacío que nunca se llenó, de una discusión seria y a fondo de la propuesta de ampliación, estas interrogantes son más que legítimas. Esperamos su respuesta.
Tanta abstención en medio de millones gastados en publicidad por parte del gobierno y los empresarios partidarios del "Sí", sólo puede significar que no convencieron, ni pudieron engañar al pueblo panameño. Si ello sumamos la votación por el NO (aproximadamente, 20% de los votantes), tenemos un amplio espectro de la población que no respaldó la propuesta de ampliación. La suma de ambos resultados puede interpretarse en un sentido: la propuesta de ACP-Gobierno carece de legitimidad nacional.
Respetamos el voto de quienes dijeron "Sí" (el 80% de los votantes, pero tan sólo el 30% de la totalidad de los electores, en realidad menos de 1/3 de los panameños). Aunque sabemos que muchos lo hicieron engañados por falsas promesas de empleo que pronto se desenmascararán.
Muchos de esos electores que favorecieron la propuesta de ACP-Gobierno, sufrieron la manipulación de sus necesidades bajo la mentira de que la pobreza y el desempleo serían resueltas con la ampliación. Para colmo, este referéndum ha sido un proceso cargado de irregularidades de todo tipo desde el principio: medios de comunicación controlados por una sola propuesta, sin acceso por parte de los defensores del NO, millones de dólares de los recursos públicos y del estado gastados para favorecer la propuesta (B/. 80,000 entregados a cada representante de corregimiento, bono de B/. 35.00 para familias pobres, 200 mil formularios para cursos del INADHE, etc.), coacción del voto con mesas del "Sí" dentro de los recintos electorales, clonación de cédulas, etc.
Para el Partido Alternativa Popular, estos resultados ratifican la urgencia de construir una propuesta política nueva, obrera y de los sectores populares, frente a los partidos tradicionales de la oligarquía. El pueblo espera ansioso una nueva fórmula política que desplace del poder a la oligarquía mentirosa y neoliberal. Un nuevo partido cuyo embrión estamos construyendo y que hemos llamado Partido Alternativa Popular.
Segundo: ¿Si los costos reales, incluyendo los del financiamiento (préstamos) y todos los rubros que no fueron contemplados, exceden el tope crítico de 6,000 millones que ustedes mismos fijaron, están ustedes dispuestos a suspender la iniciación del proyecto?
Tercero: ¿Si los aumentos de los peajes son rechazados por los usuarios y, según ustedes, con ellos se financiaría la construcción del proyecto, están ustedes dispuestos a suspender la iniciación del proyecto? Después del vacío que nunca se llenó, de una discusión seria y a fondo de la propuesta de ampliación, estas interrogantes son más que legítimas. Esperamos su respuesta.