default

Acciones contra la prostitución infantil


Las recientes informaciones divulgadas a nivel nacional e internacional acerca de una red de prostitución de niñas y adolescentes en nuestro país, que ha estremecido a la ciudadanía, constituye lamentablemente un hecho silencioso oculto a la luz pública, que evidentemente confirma el alto grado de delincuencia en el país, así como también la pérdida de valores en la familia y en la sociedad en general.
La prostitución a nivel de las Naciones Unidas se ha enfrentado a través de la adopción de diversas medidas, entre otras, la aprobación del Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena (1949), en virtud de la cual los Estados se comprometen a castigar a toda persona que para satisfacer las pasiones de otro, concierta la prostitución de otra persona, la indujere a la prostitución o la corrompiese con el objeto de prostituírla aún con el consentimiento de la misma y a su vez con la Convención de los Derechos del Niño (1989), que contiene medidas obligatorias sobre la explotación sexual de los niños (art. 34), el tráfico y venta de niños (art. 35) y la recuperación de los niños que han sido víctimas de la explotación (art. 39).
En el ámbito nacional, tenemos disposiciones penales que castigan, por un lado la Corrupción de menores de 18 años (art. 226), que no es más que corromper (pervertir) o facilitar la corrupción, es decir "ejecutar con la víctima el acto impúdico (cualquier acto de contenido sexual), y por otro, inducir a practicarlo o presenciarlo (Muñoz Rubio/González Ferrer, p. 100), así como los delitos relativos a la prostitución (arts. 238-231), como son el Proxenetismo, Rufianismo y trata de personas.
En lo que respecta al proxenetismo, se sanciona a toda persona que con "ánimo de lucro o para satisfacer deseos ajenos, promueva o facilite la prostitución de personas de uno u otro sexo, con prisión de 2 a 4 años, agravándose cuando se trate de menores de 14 años, cuando haya engaño, violencia, abuso de autoridad, intimidación, cuando lo cometan los parientes cercanos de la víctima o su tutor o curador, o cualquier otra persona a quien se haya confiado la guarda o custodia por razones familiares de vigilancia, educación o instrucción y cuando el delincuente sea habitual o profesional en estos delitos.
Ahora bien, este acontecimiento deplorable y vergonzoso, debe motivarnos a reflexionar, y no debe considerarse que la solución legislativa, concerniente al aumento de las penas para los autores de estos delitos, es exclusivamente la respuesta al mismo, pues se ha determinado, que "la pobreza es un factor que influye fuertemente en la prostitución, en una gran cantidad de niños, forzándolos a trabajar y a prostituirse y privándolos de poder acceder a la educación y ala salud".
Con toda razón, el programa de acción de las Naciones Unidas (1992), contra la explotación sexual de los niños, establece medidas generales, como son la información en todos los niveles acerca de los programas de prevención, formas de denunciar los abusos, sanciones o los perpetradores, la adopción de Medidas Sociales, como es, entre otros, la atención especial a niños en situación de riesgo, y las Medidas educativas, que comprenden, por ejemplo, los programas de educación preventiva en las escuelas primarias y secundarias y también para los niños en situación de riesgo y que no asisten a la escuela, la capacitación especial para los profesionales que trabajan con los niños, y la educación fundada en principios de ética universalmente reconocidos, vgr., los derechos de los niños.
En síntesis. Todos tenemos que actuar y trabajar unidos, para proteger a los niños (menores de 18 años) y evitar que se cometan estos abusos violatorios de sus derechos humanos, su dignidad humana, que afectan también su bienestar, el de sus familias y la sociedad en su totalidad y una de ellas demás de las ya anotadas, implica que a nivel familiar, en nuestros hogares, nos esforcemos cada día en cultivar y promover los valores morales, y que por otro lado, los medios de comunicación social, principalmente la televisión actúen en "interés del menor".

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América