Aceras y calles deterioradas
La bella y moderna ciudad de Panamá, admirada por los turistas que nos visitan, requiere con urgencia que en la próxima temporada seca, se le brinde “cariño verdadero” en infraestructura.
La mayoría de las aceras de la ciudad muestran un terrible deterioro, causado por el paso del tiempo, la dejadez ancestral y la falta de planificación y compromiso de las autoridades encargadas de velar porque el derecho de los ciudadanos a la libre circulación, se materialice de forma segura.
Ni que decir de las calles y avenidas de la capital panameña. Abundan los baches y losas rotas, evidencia de que, la supervisión por parte de los inspectores del MOP y de la Contraloría General, cuando se realiza una obra pública, es más un mero trámite que un compromiso real por la calidad.
Ojalá una vez pase la temporada navideña, el MOP y las Alcaldías pongan manos a la obra.