Aclaración
Durante un acto que se llevó a cabo el pasado martes 6 de noviembre en el Palacio de las Garzas, y en representación de un grupo de panameños que elaboramos un documento donde sentar las bases para una genuina discusión nacional referente a la posible ampliación de la vía interoceánica, expuse sucintamente el contenido del trabajo denominado "Aporte para un consenso nacional sobre el futuro del canal".
El evento contó con la presencia de la señora presidenta Mireya Moscoso y miembros de su gabinete, el Contralor de la Nación, el Arzobispo de Panamá y los obispos de Coclé y Colón, delegados del Organo Legislativo, el administrador de la ACP y su junta directiva; los presidentes de los partidos políticos del país, dignatarios de la Asamblea, de la sociedad civil y representantes de los sectores campesinos que habitan en el área de la nueva cuenca que estableció la Ley 44 de 31 de agosto de 1999.
En vista de que la difusión del acontecimiento por parte de los medios locales ha causado ambigüedad respecto a la esencia de lo que se llevó a cabo en la Presidencia de la República, reproduciré a continuación mis palabras con el ánimo de aclarar el propósito fundamental de la labor efectuada.
"El Canal tiene 87 años de brindar satisfactoriamente sus servicios al comercio marítimo mundial. Desde el mediodía del 31 de diciembre de 1999 esta importante infraestructura está bajo pleno control de la República de Panamá".
"Hoy, sin embargo, pareciese necesario reestructurar el concepto original y acondicionar este muy significativo recurso a fin de que atienda un segmento del mercado naviero, cuyos mayores tamaños y más profundos calados, imponen limitaciones en las actuales estructuras y cauces de navegación por dicha ruta".
"Gracias a una feliz iniciativa del doctor Ricardo Arias Calderón conformamos este grupo de estudio Omar Jaén Suárez, Guillermo Quijano Castillo, Jorge Eduardo Ritter Domingo, Carlos Rodríguez Fernández - Miranda, David Samudio Meléndez y mi persona con el propósito exclusivo de generar un territorio fértil donde debatir, de manera civilizada y entre todos los que aquí habitamos, la decisión más importante que deberemos afrontar durante el siglo que recién empieza".
"Por tal motivo estamos hoy aquí confiados en que, una vez terminados los estudios pertinentes y antes de producir un dictamen final sobre el asunto, integrarán al debate a todas esas personas y grupos que hayan demostrado interés en participar con sus aportes sobre un tema tan trascendental para con el destino de la Nación panameña."
Muchas observaciones respecto a la cuestión que nos ocupa las he manifestado en disertaciones y artículos de opinión. Mi posición sobre el asunto es de conocimiento público y la mantendré hasta tanto no concluyan todas las investigaciones que se necesiten para producir, tanto un informe responsable que contenga toda la información pertinente, como esas conclusiones que generen los debates, discusiones técnicas y consultas populares que se tendrán que llevar a cabo antes de tomar cualquier decisión respecto a la materia en referencia.
Dicho lo anterior resulta irritante - por decir lo menos - que algunos sectores se hayan dado a la tarea de tergiversar el propósito real del documento para acrecentar, aún más y con intenciones oscuras, el problema de comunicación que existe con la población campesina que habita dentro de la cuenca natural del Canal de Panamá.
¡Qué irresponsabilidad!
rbermudez@cableonda.net
El evento contó con la presencia de la señora presidenta Mireya Moscoso y miembros de su gabinete, el Contralor de la Nación, el Arzobispo de Panamá y los obispos de Coclé y Colón, delegados del Organo Legislativo, el administrador de la ACP y su junta directiva; los presidentes de los partidos políticos del país, dignatarios de la Asamblea, de la sociedad civil y representantes de los sectores campesinos que habitan en el área de la nueva cuenca que estableció la Ley 44 de 31 de agosto de 1999.
En vista de que la difusión del acontecimiento por parte de los medios locales ha causado ambigüedad respecto a la esencia de lo que se llevó a cabo en la Presidencia de la República, reproduciré a continuación mis palabras con el ánimo de aclarar el propósito fundamental de la labor efectuada.
"El Canal tiene 87 años de brindar satisfactoriamente sus servicios al comercio marítimo mundial. Desde el mediodía del 31 de diciembre de 1999 esta importante infraestructura está bajo pleno control de la República de Panamá".
"Hoy, sin embargo, pareciese necesario reestructurar el concepto original y acondicionar este muy significativo recurso a fin de que atienda un segmento del mercado naviero, cuyos mayores tamaños y más profundos calados, imponen limitaciones en las actuales estructuras y cauces de navegación por dicha ruta".
"Gracias a una feliz iniciativa del doctor Ricardo Arias Calderón conformamos este grupo de estudio Omar Jaén Suárez, Guillermo Quijano Castillo, Jorge Eduardo Ritter Domingo, Carlos Rodríguez Fernández - Miranda, David Samudio Meléndez y mi persona con el propósito exclusivo de generar un territorio fértil donde debatir, de manera civilizada y entre todos los que aquí habitamos, la decisión más importante que deberemos afrontar durante el siglo que recién empieza".
"Por tal motivo estamos hoy aquí confiados en que, una vez terminados los estudios pertinentes y antes de producir un dictamen final sobre el asunto, integrarán al debate a todas esas personas y grupos que hayan demostrado interés en participar con sus aportes sobre un tema tan trascendental para con el destino de la Nación panameña."
Muchas observaciones respecto a la cuestión que nos ocupa las he manifestado en disertaciones y artículos de opinión. Mi posición sobre el asunto es de conocimiento público y la mantendré hasta tanto no concluyan todas las investigaciones que se necesiten para producir, tanto un informe responsable que contenga toda la información pertinente, como esas conclusiones que generen los debates, discusiones técnicas y consultas populares que se tendrán que llevar a cabo antes de tomar cualquier decisión respecto a la materia en referencia.
Dicho lo anterior resulta irritante - por decir lo menos - que algunos sectores se hayan dado a la tarea de tergiversar el propósito real del documento para acrecentar, aún más y con intenciones oscuras, el problema de comunicación que existe con la población campesina que habita dentro de la cuenca natural del Canal de Panamá.
¡Qué irresponsabilidad!
rbermudez@cableonda.net