Acumular democracia
Solo en la medida que la población sea más sujeto que objeto, las decisiones públicas podrán ser más incluyentes y acertadas, y se podrá superar la propensión de acumular poder en líderes “infalibles” o élites “iluminadas”, en lugar de acumular y expandir más y mejor democracia. La participación ciudadana en políticas públicas, debe darse como actividad dirigida a influir positivamente en la formación de la política estatal en función del bien común.
Lo que está sucediendo ya puede ser catalogado como crisis, pues como bien lo señala el comunicado de organizaciones de la sociedad civil: “Pero no solo vivimos la crisis de la justicia, sino que también se ha profundizado la crisis institucional y democrática, producto del sistema presidencialista panameño, que nos viene afectando desde hace muchos años.
Hoy día vemos un excesivo presidencialismo que se ha exacerbado debido a una interpretación equivocada, que considera el apoyo mayoritario en las urnas como un cheque en blanco que se puede utilizar para ejercer total control sobre los otros Órganos del Estado y para despreciar la participación ciudadana y los espacios de diálogo y concertación nacional.
La suspensión del cargo de la Procuradora General de la Nación por parte de la Corte Suprema de Justicia con un voto dividido de 5 a 4 (cinco de gobierno y cuatro de oposición) dejan en evidencia la gravedad del problema y la politización de la Corte Suprema, y si a esto le unimos la inmediata designación de un Procurador Suplente por parte del Consejo de Gabinete, cuando en el año 2004 se eliminó esta figura del Suplente, la situación es muy preocupante.
Rechazamos la designación del abogado Giuseppe Bonissi como Procurador suplente. La Constitución en su artículo 224 es clara y establece como requisito que el Procurador encargado debe ser un funcionario del Ministerio Público. La designación del abogado Guiseppe Bonissi no solo es improcedente a la luz constitucional, sino por sus conocidos vínculos de amistad con el señor Presidente a quien apoyó de manera militante la pasada campaña electoral.
Todos estos cambios y nombramientos políticos en el sistema de justicia traen como consecuencia un sentimiento de inestabilidad en los servidores judiciales, lo cual no es conveniente para la salud del sistema de justicia ni para la seguridad jurídica o seguridad ciudadana de los habitantes de la República.
Hacemos un llamado a los tres Órganos de Estado para que revisen su actuación y la imagen que están proyectando ante los ciudadanos. Necesitamos un Órgano Judicial y un Ministerio Público que actúen con independencia del Órgano Ejecutivo y una Asamblea de Diputados que cumpla su rol de control, para poder sentirnos tranquilos de que nuestros derechos fundamentales están siendo protegidos.
Hoy, es la Corte Suprema de Justicia y el nombramiento de un suplente de Procurador, desconociendo lo que dice la Constitución Nacional, pero más adelante será el control de otros espacios institucionales y de participación, con la finalidad de tener poder absoluto, en perjuicio del libre juego democrático y de los mecanismos de contrapeso que se necesitan en un Estado Democrático”.
Ojo, los derechos humanos deben tener plena vigencia en el país y contrarrestar la emersión de autoritarismos de cualquier tipo.