Adiós Maestro
Con gran tristeza nos enteramos del lamentable deceso de nuestro entrañable amigo, colega y compañero de lucha política, el Doctor Carlos Iván Zúñiga Guardia. Son pocas las personas que tienen la oportunidad de conocer sobre las experiencias que te brindan una trayectoria histórica como la que vivió este ilustre jurista.
Inició su carrera política desde muy joven, destacándose su participación como miembro fundador de uno de los movimientos políticos de vanguardia más importantes de nuestra era republicana, el Frente Patriótico de la Juventud. Fue Diputado de la República e incansable luchador de las causas reivindicativas como lo fue el caso de gesta realizada por los trabajadores de las empresas bananeras en un momento de la vida nacional en el que las transnacionales hacían a su antojo lo que querían en nuestro país.
Yo lo conocí hace 27 años cuando ingresé por primera vez a las filas de un colectivo político, el Partido Acción Popular. Allí compartí tiempo y espacio con él dentro de los Comités Político y Ejecutivo del PAPO. También recorrimos juntos, y al lado de otros valientes patriotas, el territorio nacional dentro de la cruzada por una Asamblea Constituyente, enfrentándonos a la dictadura militar del momento.
Quienes deseen rendir tributo al Dr. Zúñiga, debemos rescatar esa bandera y finalmente darle a la nación, la Carta Magna que se merece.
Carlos Iván Zúñiga Guardia fue un Caballero de la Política que jamás titubeo ni le tembló la mano para atacar y denunciar las injusticias sociales que sigue sufriendo el panameño.
Es digno de imitar, por otros políticos de nuestros días, el ejemplo de cómo se manejó en todo momento el Dr. Zúñiga. Fue respetuoso de las ideas de los demás, pero siempre dejó sentir su voz alta y clara.
Hoy sigue ondeando la bandera tricolor sobre las faldas del Cerro Ancon, pero el cielo expresa su dolor con un tenue aguacero que simboliza las lágrimas de aquellos que quedamos aún aquí y sentimos con pesar la partida del Maestro.
Carlos Iván no te olvidaremos y cuenta con que lo que me resta de vida lo dedicaré a transmitir tus enseñanzas de democracia y libertad por que en nuestros jardines siguen creciendo aquellos papos que juntos sembramos.