Agua, agua
Sobre el IDAAN ya casi todo está escrito, varias veces, ¡hace años!. Como que nos estamos ahogando con un vaso de agua en medio de un "chaparrón" en el lago Gatún... No mencionaré la abundancia de agua panameña, ni los muchos estudios y trabajos técnicos para controlar las fugas de agua de las viejas instalaciones, ni las múltiples medianas plantas compradas para superar las emergencias, ni las innumerables evaluaciones, críticas y denuncias sobre la ineficiencia de la burocracia interna, la que gremial y políticamente ha resistido varios gobiernos.
Sin duda hace falta una drástica reforma administrativa. Lograr la mística, la disciplina y la responsabilidad que corresponde a un servicio público vital.
Tal vez lo más difícil es conseguir la participación efectiva de la comunidad, en cuanto a uso racional del agua, su valorización natural y el pago por los servicios recibidos. Pero lo fundamental hoy es la toma de decisiones ejecutivas, como lo está haciendo el Gabinete de Mireya Moscoso. Unión y Acción. Conseguir los fondos a como dé lugar y actuar en todos los aspectos: comunitarios, técnicos, administrativos y económicos.
Hay que recopilar y sintetizar todos los antecedentes dados por varios gobiernos anteriores para considerar y no repetir. Traer los conceptos de la Tesis del Agua de Leopoldo Aragón, que por los años "60 se referían al uso del agua por el Canal. Y que los barcos que pasaban no pagaban por el uso de nuestra agua, pero que el Canal nos vendía el agua para consumo humano. Hoy el Canal y el agua son panameños, pero los barcos no.
El Canal trabaja con agua. Tenemos dificultades monetarias para financiar el consumo de agua para los panameños. Entonces, los barcos que utilizan nuestra agua deben participar en resolver este problema nacional.
Factor estructural de la contaminación de la Bahía de Panamá es la suspensión de las corrientes marinas (agua) que fue necesaria para proteger la entrada del canal. Pero el Cost Way (ya es tiempo que le cambien el nombre) y por consiguiente el Canal, es uno de los causantes de la contaminación de la Bahía; entonces, el Canal, que lo utilizan los barcos del mundo (pro mundi) tienen que participar en la solución del problema de la Bahía y los barcos que se benefician con sus limitados peajes, tienen que aportar por "Pro Bahía".
Luego de más de un año de operarlo, ya todos tienen que aceptar nuestra capacidad para manejar el Canal y la ARI, mejor que los soldados de USA.
Se han dado cifras sobre mercadeo, costos, competencias y rutas alternas; el futuro del Canal. Es el momento oportuno de reactualizar, publicar y analizar ampliamente esos estudios, pensando no sólo en las empresas marítimas y en el tráfico comercial, sino en la estabilidad del país, en la seguridad ciudadana sin la peligrosa violencia, en el desarrollo integral de la sociedad, que sería garantía y excelencia en el transporte marítimo mundial.
El Canal y nuestra posición geográfica es nuestra riqueza natural. En este mundo globalizado todos tenemos que sacar ventajas de lo que tenemos y que los demás no tienen. Inclusive, a nivel económico podría aplicarse en política exterior como criterio de protección, seguridad y desarrollo social en asuntos tan globalizados como la deuda externa, las listas negras, los aranceles, subsidios.
Cuando nos aplican presiones, tenemos que defendernos con el mismo planteamiento nacionalista que usan las grandes potencias; y frente a ellos, con el mismo sentido de sobrevivencia de todas las naciones. Somos un pequeño país subdesarrollado que con un lenguaje u otro, todos los panameños, nos identificamos con un objetivo natural. El "Panameñismo".
Sin duda hace falta una drástica reforma administrativa. Lograr la mística, la disciplina y la responsabilidad que corresponde a un servicio público vital.
Tal vez lo más difícil es conseguir la participación efectiva de la comunidad, en cuanto a uso racional del agua, su valorización natural y el pago por los servicios recibidos. Pero lo fundamental hoy es la toma de decisiones ejecutivas, como lo está haciendo el Gabinete de Mireya Moscoso. Unión y Acción. Conseguir los fondos a como dé lugar y actuar en todos los aspectos: comunitarios, técnicos, administrativos y económicos.
Hay que recopilar y sintetizar todos los antecedentes dados por varios gobiernos anteriores para considerar y no repetir. Traer los conceptos de la Tesis del Agua de Leopoldo Aragón, que por los años "60 se referían al uso del agua por el Canal. Y que los barcos que pasaban no pagaban por el uso de nuestra agua, pero que el Canal nos vendía el agua para consumo humano. Hoy el Canal y el agua son panameños, pero los barcos no.
El Canal trabaja con agua. Tenemos dificultades monetarias para financiar el consumo de agua para los panameños. Entonces, los barcos que utilizan nuestra agua deben participar en resolver este problema nacional.
Factor estructural de la contaminación de la Bahía de Panamá es la suspensión de las corrientes marinas (agua) que fue necesaria para proteger la entrada del canal. Pero el Cost Way (ya es tiempo que le cambien el nombre) y por consiguiente el Canal, es uno de los causantes de la contaminación de la Bahía; entonces, el Canal, que lo utilizan los barcos del mundo (pro mundi) tienen que participar en la solución del problema de la Bahía y los barcos que se benefician con sus limitados peajes, tienen que aportar por "Pro Bahía".
Luego de más de un año de operarlo, ya todos tienen que aceptar nuestra capacidad para manejar el Canal y la ARI, mejor que los soldados de USA.
Se han dado cifras sobre mercadeo, costos, competencias y rutas alternas; el futuro del Canal. Es el momento oportuno de reactualizar, publicar y analizar ampliamente esos estudios, pensando no sólo en las empresas marítimas y en el tráfico comercial, sino en la estabilidad del país, en la seguridad ciudadana sin la peligrosa violencia, en el desarrollo integral de la sociedad, que sería garantía y excelencia en el transporte marítimo mundial.
El Canal y nuestra posición geográfica es nuestra riqueza natural. En este mundo globalizado todos tenemos que sacar ventajas de lo que tenemos y que los demás no tienen. Inclusive, a nivel económico podría aplicarse en política exterior como criterio de protección, seguridad y desarrollo social en asuntos tan globalizados como la deuda externa, las listas negras, los aranceles, subsidios.
Cuando nos aplican presiones, tenemos que defendernos con el mismo planteamiento nacionalista que usan las grandes potencias; y frente a ellos, con el mismo sentido de sobrevivencia de todas las naciones. Somos un pequeño país subdesarrollado que con un lenguaje u otro, todos los panameños, nos identificamos con un objetivo natural. El "Panameñismo".