default

Agua y saneamiento


La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1993, una resolución por la que el 22 de marzo de cada año fue declarado día mundial del agua. Y declaró el  2008, Año Internacional del Saneamiento.

Muchas personas  no tienen acceso a la cantidad de agua potable necesaria para su supervivencia. En un mundo que está cubierto en sus dos terceras partes por agua, puede parecer un contrasentido mencionar que el difícil acceso al agua potable es la causa de enfermedades y miseria para 1.500 millones de personas. Pero, ésta es la realidad. El agua apta para uso humano (dulce, potable y de fácil acceso) es una parte muy pequeña del total y su escasez no se debe sólo a las condiciones naturales de determinadas regiones, sino que tiene mucho que ver con el aumento de la población, el despilfarro y la contaminación.

Panamá no escapa a esa realidad Miles de panameños no tienen acceso al agua con la regularidad que sus necesidades exigen. Y esto se evidencia a diario con las quejas y protestas de muchas comunidades a las que no les llega el agua regularmente o que ni siquiera tienen agua.

La triste realidad es que el agua que se produce a nivel nacional es insuficiente para cubrir las necesidades de todos los que la consumimos. No obstante, la mayoría  desperdicia el vital líquido, y se abroga el derecho de  botarla sin pensar en los costos que representa su potabilización, y mucho menos meditan sobre las fuentes de donde proviene. Se ha comprobado que la mitad del agua que gastamos es utilizada de manera inútil. También se pierde por  tuberías viejas y que gotean. Por otro lado,  el IDAAN no cuenta con las cuadrillas suficientes que hagan frente a la reparación oportuna de las tuberías que a diario se rompen, con lo cual se pierden miles de galones antes de que sean reparadas.

La creencia popular es de que el agua disponible en el planeta es ilimitada. A pesar de que el 70% de nuestro planeta está cubierto por agua, un altísimo porcentaje (97.5%) corresponde a agua salada y tan sólo 2.5% es agua dulce o fresca. El balance nos indica que los seres humanos contamos con menos del 1% del agua dulce del mundo para nuestro uso.

La escasez de agua ya es preocupante, por lo que se estima que el crecimiento demográfico por sí solo llevará a  que 17 países, con una población proyectada de 2,100 millones, pasen en los próximos 30 años a la categoría de países con escasez de agua. Hacia el 2025, 48 países con más de 2,800 millones de habitantes, se verán afectados por el “estrés hídrico” o la escasez de agua.

Sumado a la escasez del líquido está la contaminación por efectos de las aguas residuales. Aproximadamente, la mitad de los ríos del mundo están presentan contaminación y agotamiento grave.

Un quinto de la población mundial no tiene acceso al agua potable, mientras que seis mil personas, principalmente niños y en su mayoría en países en desarrollo, mueren cada día como resultado de agua sucia y contaminada. Para algunos, el futuro las guerras no van a ser por petróleo, sino por agua.
Estos pronósticos nos debe llevar a todos a tomar conciencia del uso racional del agua.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América