Aguas residuales:por doquier en la ciudad
Las aguas negras, residuales o contaminadas están derramadas por doquier en las calles y residencias de la capital. Sus nauseabundos olores compiten con los de la fétida Bahía de Panamá y son miles los panameños que a diario lidian con ellas, convirtiéndose en una peligrosa amenaza para una epidemia.
No hay que esperar a que llueva en la ciudad para observar las aguas contaminadas desbordadas en cualquier esquina o barriada.
Para ejemplo hay un montón: encontramos aguas residuales desbordadas en Villas Vizcaya, corregimiento de Amelia Denis de Icaza en San Miguelito; en varias barriadas de los corregimientos de Juan Díaz y Curundú.
En el mismo centro de la capital, entre calle 31 y 31 de Avenida Perú hay aguas residuales fuera de su cauce.
En la Ricardo J. Alfaro, a la altura de la Cervecería Nacional, se observa con frecuencia aguas residuales desbordadas. Muchas personas que pasan por la vía son salpicadas por los automovilistas con estas fétidas aguas.
En urbanizaciones como Alto de Las Acacias y en Ciudad Radial, en Juan Díaz, muchos vecinos llevan más de 15 años lidiando con las aguas contaminadas que se desbordan saliendo por sus inodoros, lavamanos, baños, y tinas. Los vecinos de estos lugares ya son maestros en plomería.
Pero otro lugar de la capital donde es más grave la situación es en El Chorrillo, específicamente sus calles 18, 19, 20, 21 y 27 están inundada a diario de aguas residuales.
Heces, residuos de papel higiénico y otros desechos van a parar a las calles por la falta de un adecuado mantenimiento al sistema colector de las aguas contaminadas
En la barraca La Favorita, en El Chorrillo, unas 40 familias, conviven todos los días con las heces, y casi están acostumbrados a su nauseabundo olor.
En el albergue Los Casares, en la Calle 21 de la Avenida A, 20 familias, viven con las aguas negras. Los niños que ahí residen presentan granos, prurito en varias parte de su cuerpo.
En el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) solicitamos una entrevista para que respondieran sobre la inversión que tiene programada la entidad para resolver este problema de los alcantarillados, pero el vocero de la institución, Félix Piñango, explicó que por la situación que se vive en el IDAAN se requería de la autorización del nuevo director para que cualquier funcionario concediera la información.
Esperamos por más de una semana y la respuesta para conceder la entrevista nunca llegó por parte del IDAAN.
LA EXPERIENCIA DE JUAN DIAZ
Los pobladores de Juan Díaz llevan entre 15 y 20 años lidiando con este problema, según reveló la presidenta del comité interbarrial de esa comunidad, Gloria Castillo.
En Juan Díaz el sistema tiene dos vías: a través de alcantarillados y la utilización de tanques sépticos.
Barriadas como Don Bosco, Villa Catalina, Teremar y Los Robles cuentan con el sistema de tanque séptico, que ocasionan la creación de grandes laguna, como la "laguna negra" que existe en la urbanización Los Robles.
De acuerdo con la señora Castillo el sistema de tanque séptico debe ser eliminado porque es una fuente permanente de contaminación de ríos y quebradas.
El sistema de alcantarillado en el corregimiento se inicia en Altos de Las Acacias pasa por Villa Las Acacias y sigue por Concepción la vieja y termina en Ciudad Radial.
En Ciudad Radial donde se forman lagunas de heces entre las casas y el Corredor Sur, denunció la dirigente.
Manifestó que esa situación ha generado que en los últimos 15 años las aguas residuales se regresen a las casas desbordando los baños, tinas y patios de las residencias, sobre todo en el período de lluvias.
La dirigente Castillo destacó que los moradores de Ciudad Radial y Altos de Las Acacias son los que mayores problemas han pasado con las aguas residuales, en los últimos años debido a la saturación del sistema por la construcción de nuevas barriadas en el corregimiento.
Como alternativa el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) propone construir una colectora de aguas residuales en tres etapas para aliviar el problema en Juan Díaz.
En 1998, el IDAAN y una empresa privada llevan a cabo la primera etapa de la colectora a un costo de B/.150 mil y los trabajos consistieron en la canalización paralela de la quebrada La Gallinaza. Estos trabajos concluyeron en junio de 1999.
Para ese período el sistema de aguas residuales vuelva a ser crisis en el sector y cientos de moradores cierran por ocho horas la vía Tocumen en demanda de una solución urgente.
Es así como a un costo de B/.186 mil se incluye en el presupuesto de 2000, una partida para la construcción de la segunda etapa del proyecto. La obra fue licitada y la misma fue enviada para refrendo de la Contraloría General de la República, el pasado 4 de septiembre.
Los documentos deben ser devueltos por la Contraloría al IDAAN para que esta entidad otorgue la orden de proceder a la empresa ABBSA, que se ganó la licitación para esta obra.
Los trabajos consisten en colocar tuberías de amplio grosor desde Concepción pasando por Villa Las Acacias hasta que vayan a desembocar 100 metros después del Corredor Sur.
Existe una tercera etapa que consiste en colocar las tuberías de desagües de esta agua a más de un kilómetro del Corredor Sur, pero es poco improbable que esta parte se cumpla por lo costoso de la obra, explicó Gloria Castillo.
Castillo aseguró que por insistencia de la misma comunidad se ha encontrado alguna respuesta del IDAAN para aliviar el problema en Juan Díaz.
Informó que el IDAAN comunicó de un programa para la limpieza de los tanques sépticos de varias comunidades en Juan Díaz.
Los problemas con las aguas residuales datan de hace más de 40 años por lo saturado y obsoleto del sistema de alcantarillados y la propia incapacidad de los gobiernos por no afrontar el problema.
Se proyecta un millonario programa de limpieza de la Bahía de Panamá, pero antes se debe rehabilitar el sistema de alcantarillados y efectuar una limpieza de todos los tanques sépticos que tanto contaminan los ríos y quebradas, que al final van a dar a la Bahía de Panamá.
Una de las propuestas del plan maestro para la limpieza de la bahía, incluye la construcción de 512 kilómetros de tuberías de alcantarillados, redes de colectoras y tuberías de impulsión de bombeo, 25 estaciones de bombeo, y emisario submarino de 7.1 kilómetros mar adentro. El costo de esa propuesta es de B/.191.15 millones.
No hay que esperar a que llueva en la ciudad para observar las aguas contaminadas desbordadas en cualquier esquina o barriada.
Para ejemplo hay un montón: encontramos aguas residuales desbordadas en Villas Vizcaya, corregimiento de Amelia Denis de Icaza en San Miguelito; en varias barriadas de los corregimientos de Juan Díaz y Curundú.
En el mismo centro de la capital, entre calle 31 y 31 de Avenida Perú hay aguas residuales fuera de su cauce.
En la Ricardo J. Alfaro, a la altura de la Cervecería Nacional, se observa con frecuencia aguas residuales desbordadas. Muchas personas que pasan por la vía son salpicadas por los automovilistas con estas fétidas aguas.
En urbanizaciones como Alto de Las Acacias y en Ciudad Radial, en Juan Díaz, muchos vecinos llevan más de 15 años lidiando con las aguas contaminadas que se desbordan saliendo por sus inodoros, lavamanos, baños, y tinas. Los vecinos de estos lugares ya son maestros en plomería.
Pero otro lugar de la capital donde es más grave la situación es en El Chorrillo, específicamente sus calles 18, 19, 20, 21 y 27 están inundada a diario de aguas residuales.
Heces, residuos de papel higiénico y otros desechos van a parar a las calles por la falta de un adecuado mantenimiento al sistema colector de las aguas contaminadas
En la barraca La Favorita, en El Chorrillo, unas 40 familias, conviven todos los días con las heces, y casi están acostumbrados a su nauseabundo olor.
En el albergue Los Casares, en la Calle 21 de la Avenida A, 20 familias, viven con las aguas negras. Los niños que ahí residen presentan granos, prurito en varias parte de su cuerpo.
En el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) solicitamos una entrevista para que respondieran sobre la inversión que tiene programada la entidad para resolver este problema de los alcantarillados, pero el vocero de la institución, Félix Piñango, explicó que por la situación que se vive en el IDAAN se requería de la autorización del nuevo director para que cualquier funcionario concediera la información.
Esperamos por más de una semana y la respuesta para conceder la entrevista nunca llegó por parte del IDAAN.
LA EXPERIENCIA DE JUAN DIAZ
Los pobladores de Juan Díaz llevan entre 15 y 20 años lidiando con este problema, según reveló la presidenta del comité interbarrial de esa comunidad, Gloria Castillo.
En Juan Díaz el sistema tiene dos vías: a través de alcantarillados y la utilización de tanques sépticos.
Barriadas como Don Bosco, Villa Catalina, Teremar y Los Robles cuentan con el sistema de tanque séptico, que ocasionan la creación de grandes laguna, como la "laguna negra" que existe en la urbanización Los Robles.
De acuerdo con la señora Castillo el sistema de tanque séptico debe ser eliminado porque es una fuente permanente de contaminación de ríos y quebradas.
El sistema de alcantarillado en el corregimiento se inicia en Altos de Las Acacias pasa por Villa Las Acacias y sigue por Concepción la vieja y termina en Ciudad Radial.
En Ciudad Radial donde se forman lagunas de heces entre las casas y el Corredor Sur, denunció la dirigente.
Manifestó que esa situación ha generado que en los últimos 15 años las aguas residuales se regresen a las casas desbordando los baños, tinas y patios de las residencias, sobre todo en el período de lluvias.
La dirigente Castillo destacó que los moradores de Ciudad Radial y Altos de Las Acacias son los que mayores problemas han pasado con las aguas residuales, en los últimos años debido a la saturación del sistema por la construcción de nuevas barriadas en el corregimiento.
Como alternativa el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) propone construir una colectora de aguas residuales en tres etapas para aliviar el problema en Juan Díaz.
En 1998, el IDAAN y una empresa privada llevan a cabo la primera etapa de la colectora a un costo de B/.150 mil y los trabajos consistieron en la canalización paralela de la quebrada La Gallinaza. Estos trabajos concluyeron en junio de 1999.
Para ese período el sistema de aguas residuales vuelva a ser crisis en el sector y cientos de moradores cierran por ocho horas la vía Tocumen en demanda de una solución urgente.
Es así como a un costo de B/.186 mil se incluye en el presupuesto de 2000, una partida para la construcción de la segunda etapa del proyecto. La obra fue licitada y la misma fue enviada para refrendo de la Contraloría General de la República, el pasado 4 de septiembre.
Los documentos deben ser devueltos por la Contraloría al IDAAN para que esta entidad otorgue la orden de proceder a la empresa ABBSA, que se ganó la licitación para esta obra.
Los trabajos consisten en colocar tuberías de amplio grosor desde Concepción pasando por Villa Las Acacias hasta que vayan a desembocar 100 metros después del Corredor Sur.
Existe una tercera etapa que consiste en colocar las tuberías de desagües de esta agua a más de un kilómetro del Corredor Sur, pero es poco improbable que esta parte se cumpla por lo costoso de la obra, explicó Gloria Castillo.
Castillo aseguró que por insistencia de la misma comunidad se ha encontrado alguna respuesta del IDAAN para aliviar el problema en Juan Díaz.
Informó que el IDAAN comunicó de un programa para la limpieza de los tanques sépticos de varias comunidades en Juan Díaz.
Los problemas con las aguas residuales datan de hace más de 40 años por lo saturado y obsoleto del sistema de alcantarillados y la propia incapacidad de los gobiernos por no afrontar el problema.
Se proyecta un millonario programa de limpieza de la Bahía de Panamá, pero antes se debe rehabilitar el sistema de alcantarillados y efectuar una limpieza de todos los tanques sépticos que tanto contaminan los ríos y quebradas, que al final van a dar a la Bahía de Panamá.
Una de las propuestas del plan maestro para la limpieza de la bahía, incluye la construcción de 512 kilómetros de tuberías de alcantarillados, redes de colectoras y tuberías de impulsión de bombeo, 25 estaciones de bombeo, y emisario submarino de 7.1 kilómetros mar adentro. El costo de esa propuesta es de B/.191.15 millones.