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Al llegar el 2009


Al llegar al Nuevo Año balbuceamos un gracias Señor, porque hemos podido comprobarlo. Otro año más que nos da el Señor, a pesar de nuestras múltiple dolamas, y disminuciones en muchos de los sentidos. Percibo al menos este año en mis compatriotas un sentido de religiosidad ya que muchos atestaron los templos en actos liturgicos de acción de gracias que es lo menos que podemos hacer.

Todas las demás actividades sugeridas por la publicidad callejera y nuevas costumbres de quemar incienso de esta u otra clase para asegurtarnos la buena suerte dependerá del grado de desarrollo mental que hayamos adquirido. La suerte no existe, aunque no quiero polemizar sobre el tema. Hay por ahí un decir que el trabajar le llaman buena suerte. El estudiar, el tener buena salud siguiendo una vida disciplinada, sobre todo en el comer, no es asunto de suerte. Y cada uno se hace su suerte.

Este año nos espera la campaña política que a estas horas ha entrado en una etapa de cansancio. Se agotó la plata, las ideas, las propuestas y ahora a ver qué inventamos para vivir de los resultados de las encuestas que no son infalibles y que en algunos países han quedado evidenciadas en su falibilidad.

En este mes de enero llega al poder de la nación más poderosa del mundo, el letrado afroamericano Barack Obama. Regocijo grande fue su triunfo, pero ahora viene la realidad. Una cosa es el éxito de la campaña política y de los buenos discursos, y otra es el gobernar lo cual es más difícil, pues no lo puedes hacer solo, sino con un grupo que te rodea y que supuestamente tiene los mismo ideales que tú, lo cual no sucede. Nosotros le deseamos éxitos.

Pero ese señor hereda dos guerras, por no decir tres con la masacre de Gaza. Una economía en colapso, un país deseoso de un cambio y un cambio ya, lo cual no es posible. Por tanto, hereda un gobierno muy difícil. Se dice que con los medios de comunicación no va a haber una luna de miel.

Los votantes están sentados esperando a ver cómo viene. La exigencia por la acción, real o percibida, va a ser enorme. Y toda la benevolencia que hasta hoy le ha obsequiado la prensa durante la campaña, no es precisamente la que le van a dispensar cuando comiencen los primeros tropiezos. Las diligencias que ya se están llevando a cabo por cerrar la cárcel de Guantánamo se miran con positividad, ya que ese centro de tortura riñe con el progreso de la humanidad. Hoy día los distintos medios de comunicación ya no son los tradicionales con el progreso de la Internet y otros medios avanzados de los cuales ojalá disponga el nuevo mandatario, porque en la misma medida que han sido favorables y benévolos, con la misma será implacables en sus acciones tras la experiencia del actual mandatario saliente.

101 años de Panamá América

 
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