Al oído del embajador Humbert
Vamos a permitirnos una sugerencia para nuestro embajador en Washington, Federico Humbert hijo. Se trata de algo concreto, que puede hacer mucho por su país. Hasta ahora, lo que más trasciende de su gestión es el esfuerzo para concretar un tratado de libre comercio con Estados Unidos, lo que hasta ahora no se ha logrado. Pero mientras ambas partes se deciden y solucionan sus respectivos problemas e impedimentos, la potencia del Norte, a los umbrales de la campaña por la renovación parcial de su Congreso, en unas elecciones en las que el presidente Bush puede perder su mayoría, mezcladas con la caída libre de su popularidad; y el gobierno panameño, sin recuperarse aún del golpe con caída y cuenta de ocho que le propinara el ex ministro Cortizo tras la divulgación de una propuesta norteamericana para que Panamá aceptara como propios los controles sanitarios estadounidenses, bien puede el embajador Humbert reconducir sus esfuerzos hacia otra gestión que puede incrementar el flujo del llamado turismo residencial hacia nuestro país.
Expliquémonos. Hasta hoy, los jubilados de Estados Unidos que optan por venirse a vivir a Panamá, pierden sus derechos a recibir del "Medi Care" la prestación de servicios de hospitalización y de salud en Estados Unidos, por el que pagaron durante toda su vida. Para los jubilados, la única excepción para no perder sus derechos, es irse a vivir a Canadá o México, con base a un tratado existente con ambos países.
Nuestra sugerencia es que el embajador Humbert gestione ante el gobierno norteamericano que los jubilados norteamericanos que opten por cambiar su residencia a Panamá, no pierdan sus derechos a los servicios del "Medi Care", logrando de ese modo el mismo trato que dispensa a México y Canadá.
Expliquémonos. Hasta hoy, los jubilados de Estados Unidos que optan por venirse a vivir a Panamá, pierden sus derechos a recibir del "Medi Care" la prestación de servicios de hospitalización y de salud en Estados Unidos, por el que pagaron durante toda su vida. Para los jubilados, la única excepción para no perder sus derechos, es irse a vivir a Canadá o México, con base a un tratado existente con ambos países.
Nuestra sugerencia es que el embajador Humbert gestione ante el gobierno norteamericano que los jubilados norteamericanos que opten por cambiar su residencia a Panamá, no pierdan sus derechos a los servicios del "Medi Care", logrando de ese modo el mismo trato que dispensa a México y Canadá.