Al presidente electo
Representa un retó para nosotros recomendar ciertas líneas de acción a un presidente recién electo. No, obstante lo haremos con mucha objetividad, humildad y respeto.
El primer desafió histórico de su futuro gobierno, señor Martinelli, será el de crear un consenso dentro de su coalición de gobierno, que se traduzca en una nueva cultura política donde impere la transparencia y la eficiencia, en la acción gubernamental sobre los intereses, grupales y coyunturales que suelen estar presentes en las coaliciones de gobierno. Para obtener así la gobernabilidad requerida, que le dé sustentabilidad a las políticas de cambios estructurales socioeconómicos y políticos requeridos por Panamá, y que por lógica política, generarán resistencia en ciertos sectores y estratos de la sociedad panameña.
No obstante, ese mismo desafío, paradójicamente, personifica una oportunidad histórica para su nuevo gobierno, ya que usted logró obtener un holgado triunfo, aunque hay que precisar no un cheque en blanco, lo que le brindará un buen piso político inicial para alcanzar las metas de su gobierno, en materia de: seguridad, educación, economía y desarrollo social.
En el escenario internacional, presidente electo, su gobierno se encontrará con los efectos negativos que la crisis económica mundial está comenzando a tener en Panamá, en especial en el sector de la construcción, exportador y del turismo; no obstante, la confianza que en principio un gobierno presidido por un empresario exitoso debe de generar en los inversionistas privados internacionales, puede ser una gran oportunidad para atraer inversiones directas extranjeras a Panamá, que vayan a todos los sectores donde el país tenga ciertas ventajas competitivas, o pueda desarrollarlas de cara a los mercados internacionales.
En el ámbito político internacional, usted asciende al poder dentro de una coyuntura política muy peculiar, pues es visto como un gobierno de centro derecha, que va a desplegar su política exterior dentro de un marco interamericano con gobiernos que van desde la centro izquierda, hasta gobiernos que, al parecer, están girando a la izquierda radical o totalitaria al estilo cubano, lo que le representaría un desafío, como una gran oportunidad, para su gobierno. Un desafío, pues tendrá que enfrentar a una corriente política que por principio es contraria a los valores y principios políticos que representara su gobierno, frente a algunos gobiernos latinoamericanos.
Y una gran oportunidad histórica, pues del éxito de su gestión en una nación como Panamá, carente de recursos naturales como el petróleo, con una población pequeña, pero con una importancia geoeconómica y estratégica por su Canal. Le dará la oportunidad histórica de demostrar que un gobierno presidido por un empresario puede llevar a una nación como Panamá a un estado de desarrollo socioeconómico superior al resto de las naciones latinoamericanas, y presentarla como un modelo político-económico alternativo a la tendencia izquierdista variopinta que ha estado calando en Latinoamérica en los últimos 10 años. Lo que sería una gran palanca para obtener un gran apoyo económico no sólo de Estados Unidos y de Europa, sino de ciertas naciones asiáticas como Japón. Sin embargo, sólo será el grado de conciencia y compromiso histórico que asuman los líderes de su coalición frente a los desafíos a enfrentar, lo que garantizara la gobernabilidad y éxito de su gobierno, señor Martinelli.
*Especialista en Negociaciones Económicas Internacionales.
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