Albrook: engaño y deforestación
Hace tres años me mudé a Albrook, la mal llamada "ciudad jardín". En aquel entonces una de las armas de venta de casas por parte de la ARI era el concepto "ciudad jardín", que hoy resulta hilarante: áreas verdes, flora, fauna, áreas de recreo, parques para niños, etc. La ARI prometió mucho, pero ha cumplido poco. Primero se nos dijo que se iban a respetar las áreas verdes, la ARI se convertiría en los paladines para mantener los bosques y, que el desarrollo de Albrook iba a ser bien planificado, sin menoscabar la inversión de aquellos que comprarían viviendas en esa área. Sueños de opio. Para dar una idea, los residentes de Albrook pagamos un total de $25 millones, por los terrenos en las licitaciones públicas convocadas por la ARI. Esta suma no incluye las mejoras efectuadas por los residentes, que sumaría otra cifra significativa. ARI sacó gran provecho de las ventas de casas en Albrook, cuyo metro cuadrado fue vendido entre $80 a $100 promedio. Mientras, los terrenos de los Pueblos de Albrook, siendo de uso comercial, usualmente más oneroso que el metro cuadrado de uso residencial, fue vendido tan sólo en $25.00 el metro cuadrado.
A los residentes de Albrook se les vendió la idea de "ciudad jardín" y por ese concepto pagamos. Hoy en día, la ARI le importa un bledo con esto y está otorgando proyectos mal planificados, que traen como consecuencia la deforestación indiscriminada, que acaba con la cuenca del Canal y los bosques, sin importar los compromisos adquiridos con los residentes de Albrook, Green Valley, Diablo, Los Ríos, Llanos de Curundú y Clayton. Cuando compramos en Albrook, lo hicimos bajo la premisa que se construiría una vía marginal que conectaría a la Gran Terminal, Los Pueblos y el Aeropuerto. La ARI nos manifestó que ésta pasaría paralela a la vía principal de Albrook (Ave. Canfield) y así estaba en los planos originales. Bajo la administración del Dr. Barletta se conversó con el Ing. Zambrano, quien manifestó que dicha vía pasaría a través del Cerro Albrook y que una comisión de ingenieros y arquitectos de la Asociación de Propietarios de la Ciudad Jardín Albrook (APROJAL) y la ARI trabajarían para no duplicar esfuerzos.
Hace poco más de un año conocimos de las intenciones de la ARI de realizar una vía que conecte a los Pueblos y la Gran Terminal, utilizando la principal de Albrook, de manera inconsulta y según un estudio de planificación mal diseñado por lo siguiente: La vía marginal pasará exactamente frente al final de la pista del Aeropuerto de Albrook, conllevando un riesgo de accidentes fatales. La nueva vía destruirá una de las arboledas más hermosas que existen hoy en día en la ciudad de Panamá. Hablamos de más de 42 árboles con más de 60 años de edad. La nueva vía ocasionaría la deforestación de un bosque en el Cerro Albrook. El bosque también tiene una existencia de más de 60 años. En su proyecto, la ARI omite una zona de amortiguación entre lo que será un parque industrial y la zona residencial. Con ello dará al traste con el actual entorno de vegetación, y a la vez tendremos fábricas, chimeneas, dióxido de carbono, hollín y ruido, con el consiguiente deterioro ecológico. Tenemos conocimiento que la Dirección de Aviación Civil (DAC), también se opone a la construcción de esta vía utilizando la Ave. Canfield, ya que esto limitaría la ampliación de la pista del aeropuerto de Albrook. Además, la DAC está solicitando se rebane el Cerro Albrook para evitar desastres aéreos para aquellas aeronaves que van rumbo norte. Esto es bien sensitivo, pues sólo hace algunas semanas una avioneta se estrelló en ese cerro.
No nos oponemos al desarrollo y a la integración de la antigua zona del canal al desarrollo del país; de eso estamos claro. Nos oponemos a la manera inconsulta, al manejo arbitrario y hasta prepotente de la actual administración de la ARI. Hemos llegado a la conclusión que a la ARI no le interesa en lo más mínimo todos los argumentos antes expuestos; cuando existen alternativas que se les ha planteado en blanco y negro por profesionales en la materia con experiencia en la rama de construcción de carreteras. Ya se han presentado ante la ARI dos rutas alternativas, ambas factibles, que evitan los problemas que se mencionan arriba. Incluso, ante la eventualidad que el costo de la obra resultase económicamente más alto que la vía alternativa, privaría el costo social y ecológico, al económico. Amén de que existe un compromiso moral y social con toda una comunidad; consideramos que se nos debe el respeto de analizar las alternativas planteadas. No entendemos por qué si existen alternativas viables, la ARI no las quiere ver para evitar la catástrofe ecológica que se avecina. Ya vimos lo que ocurrió en la entrada principal de Albrook, donde se construye la vía ferroviaria, el arboricidio fue impresionante.
¿Por qué en este país no puede coexistir el desarrollo con el mantenimiento del ecosistema? Pareciera que muchas constructoras, al hacer construir tienen que talar, deforestar, amén de ensuciar a 50km a la redonda el lugar de trabajo. Y a todo esto, ¿qué dice la ANAM? Yo veo a ésta, cuya sede, irónicamente está en Albrook, como una florecita marchita en medio camino que nadie la determina. En este país surrealista, la ANAM y la ARI tienen "inventariados" todos los árboles, arbustos etc. de las áreas revertidas. Recuerdo cuando hace sólo un año, tuve que subir y bajar escaleras en el Depto. de Areas Verdes de la ARI, también en el Municipio de Panamá, para obtener un permiso para talar un árbol que se encontraba totalmente podrido y representaba un peligro para los vecinos y el propio. Después de tres semanas de llenar los formularios, llevar y traer a funcionarios para la inspección, pagar una multa de tala, pude obtener el permiso referido. Ah, pero a los cocotudos de Los Pueblos y constructoras tumban 30 ó 100 árboles y aquí no ha pasado nada, y que siga la fiesta. Los residentes de Albrook estamos en alerta y haremos lo que está a nuestro alcance para que se respeten los compromisos adquiridos por la ARI, ya que hace más de tres años la ésta mantiene a Albrook entre el engaño y la deforestación.
A los residentes de Albrook se les vendió la idea de "ciudad jardín" y por ese concepto pagamos. Hoy en día, la ARI le importa un bledo con esto y está otorgando proyectos mal planificados, que traen como consecuencia la deforestación indiscriminada, que acaba con la cuenca del Canal y los bosques, sin importar los compromisos adquiridos con los residentes de Albrook, Green Valley, Diablo, Los Ríos, Llanos de Curundú y Clayton. Cuando compramos en Albrook, lo hicimos bajo la premisa que se construiría una vía marginal que conectaría a la Gran Terminal, Los Pueblos y el Aeropuerto. La ARI nos manifestó que ésta pasaría paralela a la vía principal de Albrook (Ave. Canfield) y así estaba en los planos originales. Bajo la administración del Dr. Barletta se conversó con el Ing. Zambrano, quien manifestó que dicha vía pasaría a través del Cerro Albrook y que una comisión de ingenieros y arquitectos de la Asociación de Propietarios de la Ciudad Jardín Albrook (APROJAL) y la ARI trabajarían para no duplicar esfuerzos.
Hace poco más de un año conocimos de las intenciones de la ARI de realizar una vía que conecte a los Pueblos y la Gran Terminal, utilizando la principal de Albrook, de manera inconsulta y según un estudio de planificación mal diseñado por lo siguiente: La vía marginal pasará exactamente frente al final de la pista del Aeropuerto de Albrook, conllevando un riesgo de accidentes fatales. La nueva vía destruirá una de las arboledas más hermosas que existen hoy en día en la ciudad de Panamá. Hablamos de más de 42 árboles con más de 60 años de edad. La nueva vía ocasionaría la deforestación de un bosque en el Cerro Albrook. El bosque también tiene una existencia de más de 60 años. En su proyecto, la ARI omite una zona de amortiguación entre lo que será un parque industrial y la zona residencial. Con ello dará al traste con el actual entorno de vegetación, y a la vez tendremos fábricas, chimeneas, dióxido de carbono, hollín y ruido, con el consiguiente deterioro ecológico. Tenemos conocimiento que la Dirección de Aviación Civil (DAC), también se opone a la construcción de esta vía utilizando la Ave. Canfield, ya que esto limitaría la ampliación de la pista del aeropuerto de Albrook. Además, la DAC está solicitando se rebane el Cerro Albrook para evitar desastres aéreos para aquellas aeronaves que van rumbo norte. Esto es bien sensitivo, pues sólo hace algunas semanas una avioneta se estrelló en ese cerro.
No nos oponemos al desarrollo y a la integración de la antigua zona del canal al desarrollo del país; de eso estamos claro. Nos oponemos a la manera inconsulta, al manejo arbitrario y hasta prepotente de la actual administración de la ARI. Hemos llegado a la conclusión que a la ARI no le interesa en lo más mínimo todos los argumentos antes expuestos; cuando existen alternativas que se les ha planteado en blanco y negro por profesionales en la materia con experiencia en la rama de construcción de carreteras. Ya se han presentado ante la ARI dos rutas alternativas, ambas factibles, que evitan los problemas que se mencionan arriba. Incluso, ante la eventualidad que el costo de la obra resultase económicamente más alto que la vía alternativa, privaría el costo social y ecológico, al económico. Amén de que existe un compromiso moral y social con toda una comunidad; consideramos que se nos debe el respeto de analizar las alternativas planteadas. No entendemos por qué si existen alternativas viables, la ARI no las quiere ver para evitar la catástrofe ecológica que se avecina. Ya vimos lo que ocurrió en la entrada principal de Albrook, donde se construye la vía ferroviaria, el arboricidio fue impresionante.
¿Por qué en este país no puede coexistir el desarrollo con el mantenimiento del ecosistema? Pareciera que muchas constructoras, al hacer construir tienen que talar, deforestar, amén de ensuciar a 50km a la redonda el lugar de trabajo. Y a todo esto, ¿qué dice la ANAM? Yo veo a ésta, cuya sede, irónicamente está en Albrook, como una florecita marchita en medio camino que nadie la determina. En este país surrealista, la ANAM y la ARI tienen "inventariados" todos los árboles, arbustos etc. de las áreas revertidas. Recuerdo cuando hace sólo un año, tuve que subir y bajar escaleras en el Depto. de Areas Verdes de la ARI, también en el Municipio de Panamá, para obtener un permiso para talar un árbol que se encontraba totalmente podrido y representaba un peligro para los vecinos y el propio. Después de tres semanas de llenar los formularios, llevar y traer a funcionarios para la inspección, pagar una multa de tala, pude obtener el permiso referido. Ah, pero a los cocotudos de Los Pueblos y constructoras tumban 30 ó 100 árboles y aquí no ha pasado nada, y que siga la fiesta. Los residentes de Albrook estamos en alerta y haremos lo que está a nuestro alcance para que se respeten los compromisos adquiridos por la ARI, ya que hace más de tres años la ésta mantiene a Albrook entre el engaño y la deforestación.