Alejandro Toledo asume el mando
A kilómetros del Cuzco, otros millones de peruanos siguieron con meticulosa atención las palabras del flamante mandatario. Los empresarios esperan medidas reactivadoras más específicas que traduzcan el significado real de la guerra contra la pobreza. Los industriales aguardan que el sector sea la locomotora para dar trabajo, mejorar el ingreso y levantar las alicaídas ventas del último quinquenio fujimorista. Los agricultores requieren programas de capacitación para los campesinos y la reapertura de las estaciones experimentales de investigación genética. Pero todos tienen un común denominador en sus solicitudes: que el gobierno consulte con ellos las medidas reactivadoras y no actúe unilateralmente.
Toledo ratificó en el discurso de toma de posición que aumentará los sueldos a maestros, trabajadores de salud y policías. Los jubilados también quieren subirse al carro de los aumentos. Su equipo económico seguramente tembló al escuchar la lista de aumentos pensando de dónde saldrá el dinero y cómo conciliar los reajustes salariales con el mejoramiento de ingresos, que no castiguen a la producción con más impuestos.
Sin embargo, existe confianza en el equipo económico de Toledo, formado por financistas y abogados de prestigio internacional, recibido con elogios en Estados Unidos, que ya está trabajando en programas de recuperación, atracción de capitales y relanzamiento de los sectores productivos. El primer gabinete ministerial equilibra independientes y políticos con especialización técnica. En agosto los ministros presentarán sus programas respectivos ante el Congreso. Después de los primeros cien días se apreciarán los frutos de un nuevo gobierno auspiciado por los dioses andinos y por los peruanos profanos que ven la tabla de salvación en el carismático presidente.
Toledo ratificó en el discurso de toma de posición que aumentará los sueldos a maestros, trabajadores de salud y policías. Los jubilados también quieren subirse al carro de los aumentos. Su equipo económico seguramente tembló al escuchar la lista de aumentos pensando de dónde saldrá el dinero y cómo conciliar los reajustes salariales con el mejoramiento de ingresos, que no castiguen a la producción con más impuestos.
Sin embargo, existe confianza en el equipo económico de Toledo, formado por financistas y abogados de prestigio internacional, recibido con elogios en Estados Unidos, que ya está trabajando en programas de recuperación, atracción de capitales y relanzamiento de los sectores productivos. El primer gabinete ministerial equilibra independientes y políticos con especialización técnica. En agosto los ministros presentarán sus programas respectivos ante el Congreso. Después de los primeros cien días se apreciarán los frutos de un nuevo gobierno auspiciado por los dioses andinos y por los peruanos profanos que ven la tabla de salvación en el carismático presidente.