Alejen la política de la seguridad
Somos parte de una sociedad que cada día pierde el timón que conduce hacia una seguridad social. Todos los días leemos y observamos el rumbo que lleva la seguridad en nuestro país.
Esto me hace recordar nuestro tiempo en la escuela Octavio Méndez Pereira y el Instituto América, cuando maestros y profesores explicaban que al separarnos de España el 28 de noviembre de 1821, los líderes de ese momento consideraron que la inseguridad era un peligro para la gesta separatista, ya que no se contaba con una entidad lo suficientemente fuerte para de garantizar el bienestar de los panameños y decidieron unirse a la Gran Colombia de Simón Bolívar.
Es lamentable que hoy casi dos siglos después, estamos igual, se fue el ejército norteamericano y gracias a la invasión no contamos con una institución capaz de enfrentar de igual a igual a narcotraficantes, grupos irregulares y cualquier otra amenaza a nuestra seguridad y soberanía.
A diario somos testigos, a través de los medios de comunicación, de asaltos a turistas camino a la Zona libre de Colón, violan y destruyen cualquier población o casa en busca de droga perdida y lo más triste es que nadie se acuerda ya, quién fue asesinado ayer, ya que estamos acostumbrándonos a esta situación.
Es increíble que los políticos obstaculicen la reorganización de las entidades que deben velar por la seguridad de los panameños. Solicito a los que se oponen a las nuevas leyes de seguridad, que así como para curar existe un médico, en los tribunales hay abogados y en las escuelas están los educadores, necesitamos una policía preparada para brindar seguridad.
Cómo podemos motivar a ese hombre o mujer que muchas veces da la vida por nosotros, si se le niega el derecho por ley de ser director de esa institución. Decirle que un director porque es abogado tiene más posibilidades que ellos, es perpetuar una injusticia que durante 18 años no ha generado nada bueno y cada día vemos más inseguridad, muerte, robos y secuestros.
No podemos dejar de mencionar la labor realizada por la Policía en los últimos meses, que se traduce en la incautación de gran cantidad de drogas y decomiso de armas, así con la detención de delincuentes.
Las reformas a los estamentos de seguridad es la respuesta a los reclamos de seguridad que viene realizando la ciudadanía en la últimas 2 décadas y considero que dejar este tema a la próxima administración, es una total irresponsabilidad. Sin olvidar que también existen regulaciones y convenios internacionales que exigen a Panamá apoyar en la lucha contra la droga y otros flagelos.
Sobre las atribuciones que se le asignarán al nuevo Servicio de Guardafrontera es importante recordar que en gran parte de la Frontera Colombo-panameña no existe autoridad migratoria, aduanas y solo la Policía tiene representaron de algunos sectores.
Lo que se busca con el proyecto es que ante la ausencia de alguna autoridad, la Policía Nacional pueda efectuar las actividades correspondientes de carácter migratorio, aduanero, fitosanitarios y pueda ser habilitado en los lugares donde no exista representación de la D.I.J. lo que se traducirá en soluciones a problemas que enfrentan los panameños que residen en el sector fronterizo.
Solo nos queda reiterar a aquellos sectores que dejen por a un lado las banderías políticas y piensen más en la seguridad de la sociedad que con sus actitudes cada día peligra más.