Alerta en Educación
En los 18 años transcurridos después de la invasión de 1989, el sector educativo ha sido uno de los más golpeados por jornadas de protestas y paros docentes. No es raro entonces, que los niveles académicos de los adolescentes panameños anden tan debajo de cero. Es una consecuencia lógica.
No es la única razón, por supuesto. La ausencia de una reforma educativa, la falta de preparación científica del cuerpo docente, el mal estado de las escuelas, el control político de los nombramientos en la cartera, y la nula visualización del profesional que requiere el país, son el viento que lleva la nave de la educación hacia despeñaderos de mediocridad e ineficacia.
Pero las huelgas de los docentes son un factor clave, pues la consecuencia es directa y sin plazos. Ojalá los tambores de guerra dejen de sonar esta vez. Estaríamos perdiendo a la futura generación estudiantil, sabiendo que la actual ya está perdida.