¡Aló, tránsito!
No tendríamos cuándo acabar si nos ponemos a enumerar los diferentes casos trágicos de pérdidas de vidas humanas que conocemos como consecuencia de accidentes automovilísticos. Recordamos el accidente donde falleció el conocido comentarista radial "Pepe" Zamora. En aquella oportunidad, en octubre de 2001, con motivo de su dolorosa partida, escribimos lo siguiente: "Gran consternación ha causado en la comunidad el trágico fallecimiento del radio comentarista radial José "Pepe" Zamora, también compositor musical. Como ironía de la vida, Pepe pierde la vida en un accidente automovilístico, que según versión de los diarios, se debió a negligencia en el manejo de otro conductor que no atendió una luz roja. Y digo "por ironía de la vida" porque a Pepe, en muchas oportunidades, lo escuchamos en sus comentarios radiales referirse al caos existente en el tránsito y estamos seguros de que nunca sospechó que su vida se vería interrumpida, víctima precisamente de la situación que denunciaba. Ojalá que el sensible fallecimiento de Pepe no resulte infructuoso y las autoridades vean como un problema de "urgencia notoria" la reglamentación del tránsito y hagan cumplir sus disposiciones, pues son muchas las vidas de inocentes panameños que se ven truncas debido a la negligencia criminal de muchos conductores".
"Sugerimos la creación de un Comité Nacional del Tránsito, conformado por miembros de los clubes cívicos y del Tránsito para que, en forma científica, se estudie la problemática existente y se tomen perentoriamente las medidas procedentes a fin de poner, de una vez por todas, freno a tanta irresponsabilidad criminal que se comete en las calles y avenidas nacionales".
"Los conductores del transporte público, gracias a sus padrinos, han creado una anarquía en el tránsito vehicular, pues desatienden los reglamentos que regulan el tránsito vehicular y los policías, conocedores que las boletas que expiden jamás son ejecutadas, se hacen los desatendidos frente a la reiterada comisión de infracciones. El tránsito vehicular es un total caos y una trampa de muerte para los ciudadanos que por una u otra razón se trasladan de un punto a otro de la ciudad. Un sistema que pudiera ser efectivo para contrarrestar esta situación es la designación, en calidad de "agentes del tránsito", de ciudadanos civiles, no uniformados y ad honorem, con plenas facultades para imponer boletas cuando observen a otros conductores cometiendo faltas. Esto se aplicó hace muchos años en Panamá, con resultados muy efectivos, y el jefe en aquella oportunidad de dicho comité que llevó el nombre de Comité Permanente del Tránsito, fue el difunto Mayor Alejandro Abood".
"Debe igualmente establecerse un sistema de educación vial, desde la escuela, pues tanto conductores como peatones deben aprender a conducirse con orden en las calles. Existen muchos ciudadanos que no saben cómo comportarse en la vía pública y, por lo tanto, poco puede exigírseles. En no pocas oportunidades, los accidentes son ocasionados por los peatones que no toman las medidas de seguridad al atravesar las vías públicas o abordar los medios de transporte. Somos de opinión que todo aquél que deja o toma un medio de transporte, en un lugar no autorizado, debe ser sancionado conjuntamente con el conductor que lo permite. De esta forma muchos que acostumbran abordar los medios de transporte donde se les ocurre, se abstendrán de hacerlo, pues serán también sancionados, y así se contribuye a restaurar el orden". Hasta aquí la trascripción parcial de nuestras reflexiones publicadas con motivo de la sensible muerte de "Pepe" Zamora.
Recientemente, nuevamente, los panameños resultamos conmovidos con motivo del sensible fallecimiento de un menor de edad que, acompañado de su madre, fue atropellado en la vía pública mientras se disponía cruzarla. Situaciones no muy claras, con el presunto contubernio de las autoridades, han tornado un manto de impunidad sobre el causante del accidente. Son casualmente estas las situaciones que mandan un mal mensaje a la comunidad que es enseñada a que el libertinaje paga cuando se tiene influencia.
222 Sugerimos la creación de un Comité Nacional del Tránsito...a fin de poner, de una vez por todas, freno a tanta irresponsabilidad criminal que se comete en las calles y avenidas nacionales".
Hace apenas algunos días, la comunidad nuevamente ha sido conmovida con motivo del sensible fallecimiento de una joven de apenas 21 años que vio truncada su vida, otra vez gracias a la imprudencia en el manejo de un conductor. Identificados con el dolor que embarga a los familiares de la víctima transcribimos a continuación parte del comunicado público dirigido por sus padres a las autoridades del tránsito y a la ciudadanía en general. Dice así: "Día a día vemos -y sentimos- horrorizados, la apatía generalizada de quienes están obligados a velar y respetar por todas y cada una de las reglas del tránsito. La irresponsabilidad de algunos sectores con respecto al valor de la vida humana, ha venido creciendo irracionalmente, sin leyes que la frenen ni autoridades que la sancionen. Hoy hemos sido nosotros, que sin medir la intensidad de nuestro dolor sabemos que cada mañana ya no estará la hija cariñosa que apenas con 21 años de edad hacía promesas de futuro, de trabajo y de amor a la vida. ¡Ya nuestra Irmita no está con nosotros! Pero junto al dolor que vivimos en familia, hay cientos y cientos de hogares donde el vacío de un ser querido, por iguales causas, nada ni nadie lo podrá llenar. Humildes hijos de la Patria que, como nosotros, sólo saben preguntar: ¿Por qué?"
"La comunidad consciente contempla atónita las violaciones de las reglas del tránsito en que incurren temerarios e irresponsables conductores al volante, que cotidianamente siegan la vida de ciudadanos inocentes, a ciencia y paciencia de las autoridades de tránsito, cuya inexplicable inacción favorece injustamente a quienes perpetran estos abominables crímenes contra la sociedad panameña, infortunadamente, en estado de desprotección."
"Que Dios perdone a quien nos arrebató un pedazo de nuestras vidas; que las autoridades del tránsito se enfrenten con dignidad a sus conciencias, a sus hijos, a sus familiares." -Familia Tzanetatos Dutari.
Ojalá las autoridades correspondientes reaccionen y cumplan con su obligación de velar por la vida de los ciudadanos que hoy se encuentran indefensos ante las tropelías que cometen impunemente los conductores de vehículos en el territorio nacional. No debemos olvidar que los funcionarios públicos son responsables por omisión o acción del incumplimiento de la ley.
"Sugerimos la creación de un Comité Nacional del Tránsito, conformado por miembros de los clubes cívicos y del Tránsito para que, en forma científica, se estudie la problemática existente y se tomen perentoriamente las medidas procedentes a fin de poner, de una vez por todas, freno a tanta irresponsabilidad criminal que se comete en las calles y avenidas nacionales".
"Los conductores del transporte público, gracias a sus padrinos, han creado una anarquía en el tránsito vehicular, pues desatienden los reglamentos que regulan el tránsito vehicular y los policías, conocedores que las boletas que expiden jamás son ejecutadas, se hacen los desatendidos frente a la reiterada comisión de infracciones. El tránsito vehicular es un total caos y una trampa de muerte para los ciudadanos que por una u otra razón se trasladan de un punto a otro de la ciudad. Un sistema que pudiera ser efectivo para contrarrestar esta situación es la designación, en calidad de "agentes del tránsito", de ciudadanos civiles, no uniformados y ad honorem, con plenas facultades para imponer boletas cuando observen a otros conductores cometiendo faltas. Esto se aplicó hace muchos años en Panamá, con resultados muy efectivos, y el jefe en aquella oportunidad de dicho comité que llevó el nombre de Comité Permanente del Tránsito, fue el difunto Mayor Alejandro Abood".
"Debe igualmente establecerse un sistema de educación vial, desde la escuela, pues tanto conductores como peatones deben aprender a conducirse con orden en las calles. Existen muchos ciudadanos que no saben cómo comportarse en la vía pública y, por lo tanto, poco puede exigírseles. En no pocas oportunidades, los accidentes son ocasionados por los peatones que no toman las medidas de seguridad al atravesar las vías públicas o abordar los medios de transporte. Somos de opinión que todo aquél que deja o toma un medio de transporte, en un lugar no autorizado, debe ser sancionado conjuntamente con el conductor que lo permite. De esta forma muchos que acostumbran abordar los medios de transporte donde se les ocurre, se abstendrán de hacerlo, pues serán también sancionados, y así se contribuye a restaurar el orden". Hasta aquí la trascripción parcial de nuestras reflexiones publicadas con motivo de la sensible muerte de "Pepe" Zamora.
Recientemente, nuevamente, los panameños resultamos conmovidos con motivo del sensible fallecimiento de un menor de edad que, acompañado de su madre, fue atropellado en la vía pública mientras se disponía cruzarla. Situaciones no muy claras, con el presunto contubernio de las autoridades, han tornado un manto de impunidad sobre el causante del accidente. Son casualmente estas las situaciones que mandan un mal mensaje a la comunidad que es enseñada a que el libertinaje paga cuando se tiene influencia.
222 Sugerimos la creación de un Comité Nacional del Tránsito...a fin de poner, de una vez por todas, freno a tanta irresponsabilidad criminal que se comete en las calles y avenidas nacionales".
Hace apenas algunos días, la comunidad nuevamente ha sido conmovida con motivo del sensible fallecimiento de una joven de apenas 21 años que vio truncada su vida, otra vez gracias a la imprudencia en el manejo de un conductor. Identificados con el dolor que embarga a los familiares de la víctima transcribimos a continuación parte del comunicado público dirigido por sus padres a las autoridades del tránsito y a la ciudadanía en general. Dice así: "Día a día vemos -y sentimos- horrorizados, la apatía generalizada de quienes están obligados a velar y respetar por todas y cada una de las reglas del tránsito. La irresponsabilidad de algunos sectores con respecto al valor de la vida humana, ha venido creciendo irracionalmente, sin leyes que la frenen ni autoridades que la sancionen. Hoy hemos sido nosotros, que sin medir la intensidad de nuestro dolor sabemos que cada mañana ya no estará la hija cariñosa que apenas con 21 años de edad hacía promesas de futuro, de trabajo y de amor a la vida. ¡Ya nuestra Irmita no está con nosotros! Pero junto al dolor que vivimos en familia, hay cientos y cientos de hogares donde el vacío de un ser querido, por iguales causas, nada ni nadie lo podrá llenar. Humildes hijos de la Patria que, como nosotros, sólo saben preguntar: ¿Por qué?"
"La comunidad consciente contempla atónita las violaciones de las reglas del tránsito en que incurren temerarios e irresponsables conductores al volante, que cotidianamente siegan la vida de ciudadanos inocentes, a ciencia y paciencia de las autoridades de tránsito, cuya inexplicable inacción favorece injustamente a quienes perpetran estos abominables crímenes contra la sociedad panameña, infortunadamente, en estado de desprotección."
"Que Dios perdone a quien nos arrebató un pedazo de nuestras vidas; que las autoridades del tránsito se enfrenten con dignidad a sus conciencias, a sus hijos, a sus familiares." -Familia Tzanetatos Dutari.
Ojalá las autoridades correspondientes reaccionen y cumplan con su obligación de velar por la vida de los ciudadanos que hoy se encuentran indefensos ante las tropelías que cometen impunemente los conductores de vehículos en el territorio nacional. No debemos olvidar que los funcionarios públicos son responsables por omisión o acción del incumplimiento de la ley.