Amarga noticia
Sorpresa, espanto, asombro e indignación nos ha causado la amarga noticia de que los propietarios de autobuses del servicio público conocidos como “diablos rojos” que se harán desaparecer próximamente de la circulación, reclaman al gobierno nacional ser indemnizados. Pretenden ellos que se les pague B/ 75.000.00 por cada unidad, las cuales son seiscientas en total. Eso representa cuarenta y cinco millones de balboas (B/ 45.000.000.00).
En justicia, los patronos no deben responder por los crímenes de sus empleados, pero civilmente, sí. Muchos de sus conductores arrebataron la vida de inocentes ciudadanos por manejar irresponsable y temerariamente, por la alta velocidad, haciendo regatas o bajo la influencia de las drogas o el licor.
Lo que se impone es que se establezca previamente con cuáles autobuses sus respectivos conductores arrebataron vidas y enlutecieron a los familiares de sus víctimas, y entregarles a ellas el producto de la indemnización reclamada por los propietarios. Y de igual modo proceder respecto a los daños causados a la propiedad ajena.