Amenazas y esperanzas en el 2006, en lo económico
El 2006, en lo económico, recibirá los primeros impactos combinados de la reforma tributaria y de los cambios a la Ley del Seguro Social. ¿Cómo reaccionarán los actores económicos ante estas nuevas reglas de juego? Es un enigma, sobre todo, porque hay otros temas que crean incertidumbre como el precio del barril del petróleo, y el movimiento de los mercados que afectan positiva o negativamente las economías de los países que mayor comercio mantienen en la Zona Libre de Colón.
Tampoco se sabe a ciencia cierta qué cambios se introducirán en el Ente Regulador y la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), pero lo cierto es que tendrán un efecto sobre la economía.
La firma del TLC con Estados Unidos, así como un desempeño inteligente del servicio exterior, puede servir para estimular el sector exportador de la economía, que es el que genera divisas, crea riquezas y empleo.
El manejo del presupuesto también es un elemento que dinamiza, si se hace bien, o paraliza, si se hace mal, lo mismo que una audaz política hacia los bienes revertidos de la ARI -ahora sin la ARI- podría activar el desarrollo de nuevos proyectos generadores de empleo y bienestar.
El Gobierno tiene muchos recursos para sostener el sano crecimiento de la economía sin la necesidad de involucrarse en actividades productivas e intentar dirigir a los actores económicos. Basta con que concentre su esfuerzo en la realización de obras de infraestructura como el mantenimiento de la red vial y la construcción de puentes y caminos. Las esperanzas pesarán más que las amenazas si el Estado cumple a cabalidad con su papel regulador, profundiza el combate a la corrupción, reafirma la seguridad jurídica, y mejora los niveles de seguridad pública, con lo cual crea un ambiente favorable a la inversión privada, local y extranjera.
Tampoco se sabe a ciencia cierta qué cambios se introducirán en el Ente Regulador y la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), pero lo cierto es que tendrán un efecto sobre la economía.
La firma del TLC con Estados Unidos, así como un desempeño inteligente del servicio exterior, puede servir para estimular el sector exportador de la economía, que es el que genera divisas, crea riquezas y empleo.
El manejo del presupuesto también es un elemento que dinamiza, si se hace bien, o paraliza, si se hace mal, lo mismo que una audaz política hacia los bienes revertidos de la ARI -ahora sin la ARI- podría activar el desarrollo de nuevos proyectos generadores de empleo y bienestar.
El Gobierno tiene muchos recursos para sostener el sano crecimiento de la economía sin la necesidad de involucrarse en actividades productivas e intentar dirigir a los actores económicos. Basta con que concentre su esfuerzo en la realización de obras de infraestructura como el mantenimiento de la red vial y la construcción de puentes y caminos. Las esperanzas pesarán más que las amenazas si el Estado cumple a cabalidad con su papel regulador, profundiza el combate a la corrupción, reafirma la seguridad jurídica, y mejora los niveles de seguridad pública, con lo cual crea un ambiente favorable a la inversión privada, local y extranjera.