Ampliación del Canal no es factible
Hace ya algunos años, un estudio hecho por consultores del BID, expertos en el tema, concluyó que desde un punto de vista económico, la ampliación de la vía canalera propuesta por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) no era viable.
Dicho estudio demuestra claramente que la historia de los Panamax y post-Panamax se manejaba con cifras exageradas y bastante alejadas de la realidad. En su "Resumen Ejecutivo" de su detallado informe, se puede leer: "Por consiguiente, el Canal Ampliado no generará ingresos gubernamentales adicionales -sino posiblemente menos ingresos- para invertir en la economía o para beneficiar de otra manera a la población panameña. La carga de la deuda limitaría la capacidad de Panamá para solicitar préstamos a nivel internacional para otros propósitos, tales como otros proyectos de desarrollo económico o servicios sociales". (E. Nielsen y J. Reid. "Consideraciones Económicas sobre la Expansión de la Cuenca del Canal de Panamá", 2001).
Está probado que desde un punto de vista ambiental y ecológico, el proyecto con sus embalses es totalmente inviable, debido a que ocasionaría problemas ambientales y ecológicos enormes e imposibles de mitigar.
Los expertos opinan que un Estudio de Impacto Ambiental de esa magnitud duraría de dos a tres años, y sus resultados serían negativos al proyecto.
No existe duda de que desde el punto de vista político y social, el proyecto presentaría problemas enormes, ya que afecta a más de 50 mil ciudadanos que ya están muy inquietos.
Los millones de dólares gastados por la ACP en propaganda política y otros "procedimientos" para convencer de las bondades de este proyecto, parecen haber tenido muy poco efecto. Los famosos "Estudios" no significan nada para el pueblo y son de dudosa credibilidad, pues son hechos por la misma ACP o pagados por ella. Ninguno de estos proyectos ha sido sometido al análisis y comentarios de expertos independientes. Existen grandes posibilidades de que el referéndum constitucional para aprobarlo podría ser utilizado para dar un "voto de castigo" al gobierno, ya que este fenómeno se ha dado anteriormente.
Ni hablar del punto de vista de las finanzas, puesto que se dice que el proyecto costaría entre $$8 y 10 mil millones, lo que significa que fácilmente terminará costando más de 20 mil millones, "adendas" e intereses incluidos. Lo que significa que el Canal (y los panameños) quedaríamos empeñados por más de 50 años, y la Nación dejaría de recibir los ingresos del Canal por ese periodo.
La idea de que esa suma se pague con los ingresos o los "ahorros" hechos por la ACP con los ingresos del Canal o con financiamiento internacional hechos por la ACP, al margen del Estado panameño, más que de dudosa legalidad, es sencillamente obscena, pues si esa supuesta "reserva" o "ahorro" billonario que hace la ACP se transfiriera, como dice la ley, al Tesoro, el actual gobierno, con una inyección billonaria a sus reservas, podría ser uno de los mejores, más populares y prósperos gobiernos de la historia panameña.
Aparentemente se ha intentado ocultar a la opinión pública el que varios países del Istmo centroamericano están terminando o tienen ya en funcionamiento, los llamados "Canales Secos", supercarreteras o ferrocarriles costa-costa, que están funcionando bastante bien y que le quita clientes al Canal. Sin hablar de la altísima posibilidad, que en menos de 20 años, se abra el famoso "Paso del Norte", por la Costa Polar de Canadá, debido a que el hielo se derrite rápidamente por el calentamiento global. Los barcos podrían ir de Costa a Costa de EU ahorrándose casi tres mil km. Este paso le costaría al Canal más de la mitad de sus clientes y, salvo que ocurra un milagro, será inevitable.
Haciéndome solidario con el Dr. Jorge Illueca, que en un reciente artículo periodístico fustigó a la ACP y al Dr. Vásquez por andar divagando en senderos alejados de la realidad nacional, diría: "Los panameños deben tener presente que el Canal de Panamá no es propiedad de la ACP, sino, como bien la Constitución dice, es...patrimonio inalienable de la Nación panameña". Y eso es todo y suficiente.
Dicho estudio demuestra claramente que la historia de los Panamax y post-Panamax se manejaba con cifras exageradas y bastante alejadas de la realidad. En su "Resumen Ejecutivo" de su detallado informe, se puede leer: "Por consiguiente, el Canal Ampliado no generará ingresos gubernamentales adicionales -sino posiblemente menos ingresos- para invertir en la economía o para beneficiar de otra manera a la población panameña. La carga de la deuda limitaría la capacidad de Panamá para solicitar préstamos a nivel internacional para otros propósitos, tales como otros proyectos de desarrollo económico o servicios sociales". (E. Nielsen y J. Reid. "Consideraciones Económicas sobre la Expansión de la Cuenca del Canal de Panamá", 2001).
Está probado que desde un punto de vista ambiental y ecológico, el proyecto con sus embalses es totalmente inviable, debido a que ocasionaría problemas ambientales y ecológicos enormes e imposibles de mitigar.
Los expertos opinan que un Estudio de Impacto Ambiental de esa magnitud duraría de dos a tres años, y sus resultados serían negativos al proyecto.
No existe duda de que desde el punto de vista político y social, el proyecto presentaría problemas enormes, ya que afecta a más de 50 mil ciudadanos que ya están muy inquietos.
Los millones de dólares gastados por la ACP en propaganda política y otros "procedimientos" para convencer de las bondades de este proyecto, parecen haber tenido muy poco efecto. Los famosos "Estudios" no significan nada para el pueblo y son de dudosa credibilidad, pues son hechos por la misma ACP o pagados por ella. Ninguno de estos proyectos ha sido sometido al análisis y comentarios de expertos independientes. Existen grandes posibilidades de que el referéndum constitucional para aprobarlo podría ser utilizado para dar un "voto de castigo" al gobierno, ya que este fenómeno se ha dado anteriormente.
Ni hablar del punto de vista de las finanzas, puesto que se dice que el proyecto costaría entre $$8 y 10 mil millones, lo que significa que fácilmente terminará costando más de 20 mil millones, "adendas" e intereses incluidos. Lo que significa que el Canal (y los panameños) quedaríamos empeñados por más de 50 años, y la Nación dejaría de recibir los ingresos del Canal por ese periodo.
La idea de que esa suma se pague con los ingresos o los "ahorros" hechos por la ACP con los ingresos del Canal o con financiamiento internacional hechos por la ACP, al margen del Estado panameño, más que de dudosa legalidad, es sencillamente obscena, pues si esa supuesta "reserva" o "ahorro" billonario que hace la ACP se transfiriera, como dice la ley, al Tesoro, el actual gobierno, con una inyección billonaria a sus reservas, podría ser uno de los mejores, más populares y prósperos gobiernos de la historia panameña.
Aparentemente se ha intentado ocultar a la opinión pública el que varios países del Istmo centroamericano están terminando o tienen ya en funcionamiento, los llamados "Canales Secos", supercarreteras o ferrocarriles costa-costa, que están funcionando bastante bien y que le quita clientes al Canal. Sin hablar de la altísima posibilidad, que en menos de 20 años, se abra el famoso "Paso del Norte", por la Costa Polar de Canadá, debido a que el hielo se derrite rápidamente por el calentamiento global. Los barcos podrían ir de Costa a Costa de EU ahorrándose casi tres mil km. Este paso le costaría al Canal más de la mitad de sus clientes y, salvo que ocurra un milagro, será inevitable.
Haciéndome solidario con el Dr. Jorge Illueca, que en un reciente artículo periodístico fustigó a la ACP y al Dr. Vásquez por andar divagando en senderos alejados de la realidad nacional, diría: "Los panameños deben tener presente que el Canal de Panamá no es propiedad de la ACP, sino, como bien la Constitución dice, es...patrimonio inalienable de la Nación panameña". Y eso es todo y suficiente.