Analfabetismo económico de la burocracia
Según la prensa, el Congreso de Guatemala tendrá una agenda muy social y ocupada. Se anuncia que se promulgará una ley prohibiendo el crimen organizado y probablemente otra prohibiendo el crimen desorganizado.
La economía chilena creció 5, 3% el año pasado y la nueva presidenta dice que no va a hacer olas ideológicas. Los demás países de América Latina, mercantilistas, se siguen empobreciendo. Europa, con su legislación social esclerótica creció al 0, 5%. Mientras unos crecen y disminuyen su pobreza, otros se empobrecen.
En Guatemala se lamenta el desempleo y la falta de oportunidades, pero nos dejamos embaucar por demagogos. Nuestro Vicepresidente trajo a un experto internacional (en demagogia) que vino a decirle a los burócratas que lo que necesitamos es abolir la pobreza (como si alguien estuviese a favor); que necesitamos más educación (como si hubiese gente a favor de la ignorancia); que hay que invertir en salud (como si algunos estuviesen a favor de la enfermedad) y capitalizar a la gente (¿hacerlos capitalistas?). Según la prensa, repitió una letanía de lugares comunes, disociadores en el sentido que todo ello implica la culpabilidad de alguien.
El peor problema no es el analfabetismo de la población, sino el analfabetismo económico de nuestras altas esferas burocráticas. La inversión social más importante es en infraestructura y en eliminar los estorbos a disminuir la pobreza; pero como priva la demagogia social, se descuida lo importante para atender lo políticamente vistoso y electoralmente conveniente.
(*)Ingeniero y empresario guatemalteco, fundador de la Universidad Francisco Marroquín.
(c) www.aipenet.com
La economía chilena creció 5, 3% el año pasado y la nueva presidenta dice que no va a hacer olas ideológicas. Los demás países de América Latina, mercantilistas, se siguen empobreciendo. Europa, con su legislación social esclerótica creció al 0, 5%. Mientras unos crecen y disminuyen su pobreza, otros se empobrecen.
En Guatemala se lamenta el desempleo y la falta de oportunidades, pero nos dejamos embaucar por demagogos. Nuestro Vicepresidente trajo a un experto internacional (en demagogia) que vino a decirle a los burócratas que lo que necesitamos es abolir la pobreza (como si alguien estuviese a favor); que necesitamos más educación (como si hubiese gente a favor de la ignorancia); que hay que invertir en salud (como si algunos estuviesen a favor de la enfermedad) y capitalizar a la gente (¿hacerlos capitalistas?). Según la prensa, repitió una letanía de lugares comunes, disociadores en el sentido que todo ello implica la culpabilidad de alguien.
El peor problema no es el analfabetismo de la población, sino el analfabetismo económico de nuestras altas esferas burocráticas. La inversión social más importante es en infraestructura y en eliminar los estorbos a disminuir la pobreza; pero como priva la demagogia social, se descuida lo importante para atender lo políticamente vistoso y electoralmente conveniente.
(*)Ingeniero y empresario guatemalteco, fundador de la Universidad Francisco Marroquín.
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