Angela Merkel a la cancillería alemana
Se ha convertido en la primera mujer en ser Canciller de Alemania, pero en un escenario complicado, en el que le tocará administrar las fuerzas de partidos históricamente enfrentados e impulsar reformas que parecen ser el único camino a seguir, ante un estancamiento decepcionante que hoy sitúa a ese país en la posición número 25 en la Unión Europea.
La nueva Canciller apuesta por dotar a su país de un "auténtico impulso económico".
Nacida y criada bajo el comunismo en la desaparecida República Democrática de Alemania, Ángela Merkel, física e investigadora científica, emerge, apoyada por el parlamento como una suerte de pacto inevitable, que deberá atender, entre otros retos, el papel alemán en los procesos de integración en que está empeñada la Unión Europea, problemas sociales y económicos, y garantizar el sostenimiento del delgado hilo de equilibrio que encabeza, desde una coalición de partidos que por lo general han boicoteado sus acciones respectivas.
Pero como ha dicho Henry Kissinger al comentar este último reto de Merkel, "los dos partidos de la coalición saben que la misma se romperá si se boicotean el uno al otro, y ambos deberían hacer frente a los dilemas que los obligaron a formar la coalición".
Postulada por la Unión Cristianodemócrata y la Unión Socialcristiana de Baviera, Ángela Dorotea Kasner, (el apellido Merkel lo adopta de su primer matrimonio) fue ministra para la Mujer y la Juventud durante el gobierno del aplaudido Helmut Kohl, de quien se ganó su confianza y respaldo, y más recientemente responsable del ministerio del Medio Ambiente.
Señalada durante la campaña reciente de carecer de carisma es notorio, sin embargo, que su logro relevante en la última década ha sido pasar de figura prácticamente desconocida a Canciller, notable éxito político, que avala su capacidad y posibilidad para enfrentar el complejo escenario que caracteriza a la Alemania de hoy.
Para los moradores del área, las autoridades deben prestar mayor atención a este problema.
Se debería implementar policías muertos o un posible estudio que permita la creación de un paso vehicular. En la entrada yace un letrero que prohibe el giro, pero es ignorado por los conductores.
La nueva Canciller apuesta por dotar a su país de un "auténtico impulso económico".
Nacida y criada bajo el comunismo en la desaparecida República Democrática de Alemania, Ángela Merkel, física e investigadora científica, emerge, apoyada por el parlamento como una suerte de pacto inevitable, que deberá atender, entre otros retos, el papel alemán en los procesos de integración en que está empeñada la Unión Europea, problemas sociales y económicos, y garantizar el sostenimiento del delgado hilo de equilibrio que encabeza, desde una coalición de partidos que por lo general han boicoteado sus acciones respectivas.
Pero como ha dicho Henry Kissinger al comentar este último reto de Merkel, "los dos partidos de la coalición saben que la misma se romperá si se boicotean el uno al otro, y ambos deberían hacer frente a los dilemas que los obligaron a formar la coalición".
Postulada por la Unión Cristianodemócrata y la Unión Socialcristiana de Baviera, Ángela Dorotea Kasner, (el apellido Merkel lo adopta de su primer matrimonio) fue ministra para la Mujer y la Juventud durante el gobierno del aplaudido Helmut Kohl, de quien se ganó su confianza y respaldo, y más recientemente responsable del ministerio del Medio Ambiente.
Señalada durante la campaña reciente de carecer de carisma es notorio, sin embargo, que su logro relevante en la última década ha sido pasar de figura prácticamente desconocida a Canciller, notable éxito político, que avala su capacidad y posibilidad para enfrentar el complejo escenario que caracteriza a la Alemania de hoy.
Para los moradores del área, las autoridades deben prestar mayor atención a este problema.
Se debería implementar policías muertos o un posible estudio que permita la creación de un paso vehicular. En la entrada yace un letrero que prohibe el giro, pero es ignorado por los conductores.