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Aprender de la tragedia peruana


Me encontraba dando clases a jóvenes en el tercer piso de un instituto privado en Lima, cuando de pronto se sintió un remezón fuerte que me obligó a mantener la calma y pedirles a mis alumnos que bajaran despacio; luego pude presenciar cómo las paredes de las viviendas aledañas se movían; así como los vidrios empezaron a romperse, el cielo se iluminó. Fue una experiencia aterradora. Lo peor de todo fue cuando quise comunicarme con mis familiares, de pronto la red telefónica colapsó.
Este episodio personal es uno de los miles publicados en los medios después del devastador terremoto que azotó el sur de Lima, sobre todo, los distritos peruanos de Chincha, Ica y Pisco.
Esta adversidad no sólo nos debe llevar a reflejar nuestra generosidad entre países hermanos, sino también considerar que los desastres naturales pueden ocurrirnos a todos y es nuestro deber estar preparados.
No es un buen síntoma esperar que sucedan desgracias para recién actuar. No lo es porque esto implica la inexistencia de una cultura de prevención respecto a nuestra capacidad para enfrentar un desastre natural disminuyendo su impacto humano.
Nadie puede impedir que se suscite un sismo de gran magnitud como el que acabamos de presenciar, pero sí podemos reducir sus consecuencias. La solución es educar a la sociedad, primero, para que tome conciencia sobre la prevención; y luego para que asuma con seriedad una capacitación que le permita estar a la altura ante una situación como esta.
Conforme pasaban los segundos del episodio telúrico, se podía notar una diferencia enorme entre los edificios cuya infraestructura era estable y aquellos que no. Los daños físicos reportados precisamente provienen de éstos últimos. De aquí podemos deducir la relevancia de implantar una norma según la cuál las edificaciones sean periódicamente supervisadas en cuanto a su estructura.
Del mismo modo y con más razón, las instituciones de servicio público -colegios, hospitales, empresas, iglesias, entre otros- debieran reunir condiciones físicas suficientes para evacuar a las personas en casos de sismo, así como la necesidad de hacer simulacros cada cierto tiempo.
Las instituciones educativas y los medios de comunicación tienen el desafío de hacer un efecto multiplicador en una campaña que no dure días, sino que continuamente le recuerde a la población para que ésta, a su vez, evalúe su nivel de prevención de sismos en los sitios que frecuencia con regularidad.
UNESCO recomienda en estos casos:
Crear sistemas de alerta temprana, preparar planes previsores de ocupación de suelos, adoptar planes de construcción apropiados, salvaguardar los edificios escolares y promover trabajos de investigación después de los desastres y adoptar medidas de rehabilitación.
Debemos aprender algo de esta lamentable experiencia: La prevención. Nuestra vida y la de nuestros familiares cobran más sentido, pero no dejemos que el pánico pueda más que nuestra serenidad.
Aprovechemos este hecho inesperado para mostrar a los demás nuestro lado más humano.
Gabriela Rojas, jefa de Seguridad y Salud en el Trabajo del Ministerio de Trabajo, explicó a Panamá América que la Comisión Tripartita desde de marzo, inició con la creación de sub comisiones que están viendo las partes técnicas del reglamento de seguridad en las construcciones.
La sub comisión que está evaluando el tema de higiene y protección personal, culminó hace unas semanas, dijo Rojas.
"En estos momentos, las comisiones están evaluando los temas de excavación, espacio curtinado, radiación idionixante y no idionixante, los trabajo en altura y la proteccion contra caídas.
Andrés Espinoza: "No están cumpliendo con las medidas de seguridad ni los dueños ni el trabajador. Se han dado mucho accidentes feos."
Juan Flores: "Debe haber más seguridad en las construcciones, deben usar cinturones y la compañia brindarle el equipo de seguridad necesario para que no se den más accidentes".
Rogelio Gaitán: "Yo soy carpintero y soy constructor, pero lo que deben hacer es darle charla a los muchachos que empiezan para que se cuiden.
Bosco Lasso: "Debe haber más seguridad, se han dado mucho casos de muertos y no creo que estén haciendo nada para solucionar y evitar más accidentes en las construcciones.

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