Areas Revertidas y el Canal: ¿piñata?
El escándalo originado por la revelación de que residencias en las áreas revertidas serían adjudicadas a varios funcionarios del actual gobierno ya trascendió nuestras fronteras. Panamá una vez más ha quedado en los ojos del mundo como un país en el cual sus gobernantes se reparten sus haberes, como niños de una piñata. Además, algunos panameños parecen haber asumido una actitud de autodestrucción al comentar sobre el tema, lo cual innecesariamente afecta nuestra imagen en vísperas de la reversión del Canal de Panamá.
Dos periodistas de un diario editado en el Estado de la Florida, quienes siguen de cerca lo que acontece en Panamá, en un artículo sobre el tema de las casas en las áreas revertidas mencionan una broma política que circula en Panamá que dice, las "áreas revertidas" debieron haberse denominado oficialmente las "áreas pervertidas". En su artículo señalan que altos funcionarios del gobierno de Pérez Balladares han "arrebatado para sí mismos" algunas de las casi tres mil viviendas en la antigua Zona del Canal, lo cual se ha convertido en un "gran escándalo político".
Es en efecto escandaloso que ministros y otros altos funcionarios del gobierno hayan adquirido estas residencias por medio de contratos de arrendamiento irregulares que les reconocen un derecho de opción de compra a un precio modesto.
Pero lo peor de esta cobertura no es que pone de conocimiento internacional este escándalo sino el hecho que los periodistas citan a panameños, algunos identificados y otros no, que sugieren que estas revelaciones son tan sólo el comienzo de los "regalos espectaculares" que vendrán el próximo año cuando los Estados Unidos entreguen el Canal.
Si dichas personas hacen estos comentarios para recibir notoriedad, tengan presente que además le están haciendo un grave daño al país. No estamos pidiendo suprimir información ni interpretarla acomodaticiamente; somos los primeros que abogaríamos por todo lo contrario. Pero sí exigimos responsabilidad, en especial frente a la prensa extranjera, que siempre buscará elevarle el perfil a cualquier asunto que considere dramático o que promueva los intereses de su país.
El abuso por parte del actual régimen de las áreas revertidas es indicativo del porvenir. Pero precisamente el hecho que dicho abuso se está descubriendo y dando a conocer oportunamente es lo que prevendrá que futuros mandatarios y sus seguidores conviertan al Canal en una piñata. En vez de autodestruirnos, los panameños deberíamos tratar de reforzar las instituciones de verificación y contrapeso para evitar que este tipo de abuso persista en el futuro.
Dos periodistas de un diario editado en el Estado de la Florida, quienes siguen de cerca lo que acontece en Panamá, en un artículo sobre el tema de las casas en las áreas revertidas mencionan una broma política que circula en Panamá que dice, las "áreas revertidas" debieron haberse denominado oficialmente las "áreas pervertidas". En su artículo señalan que altos funcionarios del gobierno de Pérez Balladares han "arrebatado para sí mismos" algunas de las casi tres mil viviendas en la antigua Zona del Canal, lo cual se ha convertido en un "gran escándalo político".
Es en efecto escandaloso que ministros y otros altos funcionarios del gobierno hayan adquirido estas residencias por medio de contratos de arrendamiento irregulares que les reconocen un derecho de opción de compra a un precio modesto.
Pero lo peor de esta cobertura no es que pone de conocimiento internacional este escándalo sino el hecho que los periodistas citan a panameños, algunos identificados y otros no, que sugieren que estas revelaciones son tan sólo el comienzo de los "regalos espectaculares" que vendrán el próximo año cuando los Estados Unidos entreguen el Canal.
Si dichas personas hacen estos comentarios para recibir notoriedad, tengan presente que además le están haciendo un grave daño al país. No estamos pidiendo suprimir información ni interpretarla acomodaticiamente; somos los primeros que abogaríamos por todo lo contrario. Pero sí exigimos responsabilidad, en especial frente a la prensa extranjera, que siempre buscará elevarle el perfil a cualquier asunto que considere dramático o que promueva los intereses de su país.
El abuso por parte del actual régimen de las áreas revertidas es indicativo del porvenir. Pero precisamente el hecho que dicho abuso se está descubriendo y dando a conocer oportunamente es lo que prevendrá que futuros mandatarios y sus seguidores conviertan al Canal en una piñata. En vez de autodestruirnos, los panameños deberíamos tratar de reforzar las instituciones de verificación y contrapeso para evitar que este tipo de abuso persista en el futuro.