Arias y la lucha civilista
Al Dr. Arnulfo Arias Madrid se le podría calificar como el último caudillo de América, tan grande como el Kaiser de Las Tablas, Don Belisario Porras; los únicos panameños que han ocupado la Presidencia de la República en tres ocasiones, a través del sufragio. Su vida es digna de imitar por su liderazgo, valentía, audacia, su acérrimo amor a la Patria; así como su perseverancia y sacrificio por promover la prosperidad, la justicia, la democracia y la libertad en nuestro Panamá. En vida, el Dr. Arias encarnó diversas etapas, fue un vigoroso nacionalista, representante de movimientos anti-imperialistas, enemigo de la oligarquía y del militarismo.
En 1987, cuando Díaz Herrera denunció el fraude electoral cometido en perjuicio del Dr. Arnulfo Arias M. en las elecciones de 1984, se remeció la conciencia nacional y el Dr. Arias, consciente de su liderazgo popular, se fue a la calle. Lo acompañó todo un pueblo. En esa época, el Dr. Arias tenía 86 años de edad. Era un anciano con una salud delicada; sin embargo, tenía conciencia de su responsabilidad histórica y, sobre todo, era un hombre firme en sus convicciones contra el militarismo y los sectores políticos que apoyaban la tiranía del Partido Revolucionario Democrático.
Arnulfo Arias se mantuvo firme luego del fraude cometido por los militares y por Barletta en 1984. No tranzó con la dictadura y se alió con todas las fuerzas radicales que la enfrentaban. Por ello, en las calles, en junio de 1987, el país lo vio unido a las fuerzas del Partido Demócrata Cristiano, cuando, este colectivo era civilista, y el PAPO (Partido de Acción Popular). A la cabeza de su pueblo civilista que tenía 20 años bajo la dictadura, atravesó barricadas en su vehículo que conducía el Dr. José Miguel Alemán, su inseparable amigo Carlos Barés, Jorge Pacífico Adames e Iván Mojica para congregarse en KW Continente. Demostró que, a pesar de su edad, tenía espíritu combativo y deseos de llevar al país por los senderos de la democracia. Luego, el Dr. Arias, conjuntamente con los presidentes de los partidos políticos opositores como Carlos Iván Zúñiga, Ricardo Arias Calderón, Arnulfo Escalona Ríos y Alfredo Ramírez, organizaron la Junta Patriótica para liderar las estrategias de la Cruzada Civilista. Ese liderazgo del Dr. Arias lo mantuvo hasta su fallecimiento el 10 de agosto de 1988, como legítimo Presidente de Panamá. El pueblo panameño lloró su muerte en el momento más duro de la lucha civilista.
Nunca se presenció en este país un sepelio masivo como el homenaje que le tributó el pueblo y en donde una de las consignas que más trascendencia tuvo fue la que gritaban los civilistas opositores: "¡Ha muerto un líder, ha resucitado un pueblo! ¡Viva Arnulfo Arias, el grande!".
En 1987, cuando Díaz Herrera denunció el fraude electoral cometido en perjuicio del Dr. Arnulfo Arias M. en las elecciones de 1984, se remeció la conciencia nacional y el Dr. Arias, consciente de su liderazgo popular, se fue a la calle. Lo acompañó todo un pueblo. En esa época, el Dr. Arias tenía 86 años de edad. Era un anciano con una salud delicada; sin embargo, tenía conciencia de su responsabilidad histórica y, sobre todo, era un hombre firme en sus convicciones contra el militarismo y los sectores políticos que apoyaban la tiranía del Partido Revolucionario Democrático.
Arnulfo Arias se mantuvo firme luego del fraude cometido por los militares y por Barletta en 1984. No tranzó con la dictadura y se alió con todas las fuerzas radicales que la enfrentaban. Por ello, en las calles, en junio de 1987, el país lo vio unido a las fuerzas del Partido Demócrata Cristiano, cuando, este colectivo era civilista, y el PAPO (Partido de Acción Popular). A la cabeza de su pueblo civilista que tenía 20 años bajo la dictadura, atravesó barricadas en su vehículo que conducía el Dr. José Miguel Alemán, su inseparable amigo Carlos Barés, Jorge Pacífico Adames e Iván Mojica para congregarse en KW Continente. Demostró que, a pesar de su edad, tenía espíritu combativo y deseos de llevar al país por los senderos de la democracia. Luego, el Dr. Arias, conjuntamente con los presidentes de los partidos políticos opositores como Carlos Iván Zúñiga, Ricardo Arias Calderón, Arnulfo Escalona Ríos y Alfredo Ramírez, organizaron la Junta Patriótica para liderar las estrategias de la Cruzada Civilista. Ese liderazgo del Dr. Arias lo mantuvo hasta su fallecimiento el 10 de agosto de 1988, como legítimo Presidente de Panamá. El pueblo panameño lloró su muerte en el momento más duro de la lucha civilista.
Nunca se presenció en este país un sepelio masivo como el homenaje que le tributó el pueblo y en donde una de las consignas que más trascendencia tuvo fue la que gritaban los civilistas opositores: "¡Ha muerto un líder, ha resucitado un pueblo! ¡Viva Arnulfo Arias, el grande!".
Este tipo de puentes se le denomina "Mabey".
Además de este puente, se construirá uno a la altura de las Acacias; en la Ave. Nicanor de Obarrio con vía Brasil; Ave. Ricardo J.
Alfaro con la Ave. La Paz; a la entrada de Cerro Patacón; carretera Transístmica con la entrada a San Isidro; la intersección de la calle Canfield con la Avenida La Amistad; Ave. Israel con Vía Brasil; y la intersección de la Avenida Simón Bolívar con la vía Brasil.