Arjona, presidente de la Corte
Nuevos y benéficos vientos están soplando para la justicia panameña con la elección del magistrado Adán Arnulfo Arjona, como Presidente de la Corte Suprema de Justicia, porque este profesional, seguramente sabrá poner en juego su capacidad, honestidad, juventud e independencia de intereses partidistas, para encaminar la importante misión que cumple esta entidad estatal en el correcto tratamiento de los derechos humanos, la libertad, la justicia y el libre juego de las ideas de los panameños en su empeño de contribuir al fortalecimiento de los valores ciudadanos y al desarrollo y bienestar de la Nación.
En los últimos años, la Corte Suprema de Justicia ha sido motivo de grandes cuestionamientos que la han llevado a perder credibilidad y a poner en tela de duda la trascendental labor que debe realizar en beneficio de la estabilidad jurídica del país; el factor politiquero ha venido determinando, en muchos casos, la escogencia de sus miembros y como tal, ha faltado esa transparencia tan indispensable cuando se trata de ahondar en los problemas de la justicia panameña.
La elección del Lic. Arjona prestigia la imagen de la Corte y envía un mensaje a todas las fuerzas vivas del país, en el sentido de que ya es tiempo que nuestras instituciones gubernamentales estén lideradas por los mejores, por aquellos panameños que no necesitan de las presiones partidistas y del nepotismo; por profesionales comprometidos, únicamente, con los intereses de la patria y dispuestos a trabajar constructiva y permanentemente por el engrandecimiento de Panamá.
Hay que ir echando a un lado la negativa práctica de que los funcionarios, desde el de más baja jerarquía hasta el de más elevada posición, tengan que depender de las presiones partidistas; que para escalar un cargo dentro del andamiaje gubernamental haya que esperar la decisión de los partidos políticos.
Y nos preguntamos, ¿para qué son los méritos, el profesionalismo, la honestidad, la inteligencia y capacidad de quienes desean aportar su esfuerzo e ideas a la causa de Panamá?.
La elección de Arjona representa una justa e inteligente decisión en beneficio de la justicia panameña, y consideramos que quienes aspiran llegar a ese poder del Estado deben reunir las cualidades y requisitos que los hagan acreedores a tan grave responsabilidad.
Así debe comprenderlo la Presidenta de la República, Doña Mireya Moscoso y con la escogencia de un buen candidato aportar su grano de arena, tan importante, para que la Corte Suprema vaya recobrando la credibilidad y prestigio que ha ido perdiendo bajo el influjo de las pasiones políticas que tanto daño han venido haciendo a la imagen de la nación.
En los últimos años, la Corte Suprema de Justicia ha sido motivo de grandes cuestionamientos que la han llevado a perder credibilidad y a poner en tela de duda la trascendental labor que debe realizar en beneficio de la estabilidad jurídica del país; el factor politiquero ha venido determinando, en muchos casos, la escogencia de sus miembros y como tal, ha faltado esa transparencia tan indispensable cuando se trata de ahondar en los problemas de la justicia panameña.
La elección del Lic. Arjona prestigia la imagen de la Corte y envía un mensaje a todas las fuerzas vivas del país, en el sentido de que ya es tiempo que nuestras instituciones gubernamentales estén lideradas por los mejores, por aquellos panameños que no necesitan de las presiones partidistas y del nepotismo; por profesionales comprometidos, únicamente, con los intereses de la patria y dispuestos a trabajar constructiva y permanentemente por el engrandecimiento de Panamá.
Hay que ir echando a un lado la negativa práctica de que los funcionarios, desde el de más baja jerarquía hasta el de más elevada posición, tengan que depender de las presiones partidistas; que para escalar un cargo dentro del andamiaje gubernamental haya que esperar la decisión de los partidos políticos.
Y nos preguntamos, ¿para qué son los méritos, el profesionalismo, la honestidad, la inteligencia y capacidad de quienes desean aportar su esfuerzo e ideas a la causa de Panamá?.
La elección de Arjona representa una justa e inteligente decisión en beneficio de la justicia panameña, y consideramos que quienes aspiran llegar a ese poder del Estado deben reunir las cualidades y requisitos que los hagan acreedores a tan grave responsabilidad.
Así debe comprenderlo la Presidenta de la República, Doña Mireya Moscoso y con la escogencia de un buen candidato aportar su grano de arena, tan importante, para que la Corte Suprema vaya recobrando la credibilidad y prestigio que ha ido perdiendo bajo el influjo de las pasiones políticas que tanto daño han venido haciendo a la imagen de la nación.