¿Armas para la paz?
Todo parece indicar que América Latina, en poco tiempo, podría convertirse en un nuevo foco de guerra. El presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías acaba de anunciar la compra de cohetes rusos con un alcance de 300 kilómetros. Para que se tenga una idea, trescientos kilómetros hay de la Ciudad de Panamá a Veraguas o a Los Santos y Herrera, y aunque por el alcance Chávez afirma que se trata de una medida defensiva, el anuncio no deja de angustiar. Claro que no se trata sólo de Chávez, porque esta escalada armamentista en la región inició después que Chile decidió romper el equilibrio militar. El tema es que estos factores encuentran complementos en el reciente acuerdo militar de Estados Unidos y Colombia, y con la forma como se van agudizando las confrontaciones políticas en distintos países suramericanos.
La semana pasada en Argentina, la administración Kirchner lanzó a Hacienda contra el diario Clarín, y nada hace sospechar que esta semana las cosas allí no se sigan enturbiando. A los cohetes de Chávez hay que sumar los 100 mil rifles AK-47, también comprados a Rusia, y los tanques para colocar en la frontera. Cuando Chile rompió el equilibrio dijo también que era para la defensa. Al final ¿de qué se defienden estos países? Brasil también ha renovado su plantilla. Así como van las cosas no sería extraño que pronto América Latina se convierta en un infierno.