Arnulfo Arias y la "Maruquel"
Mis temores resultaron ciertos. Arnulfo Arias viajó a las pocas semanas en exilio a los EE.UU.
Miembros de mi familia, en especial mi yerno Dimitris Mamay, me han pedido con mucha insistencia que narre algunos hechos trascendentales e importantes unos y triviales otros en los cuales tuve alguna participación en mi larga vida pública. Pienso que en estos días cercanos a la Navidad es una época propicia para hacerlo.
Lo haré sin mantener un orden cronológico de los acontecimientos y con la esperanza de que estas vivencias personales sean de algún interés para quienes tengan la amabilidad de leerlas.
En las elecciones de 1968 yo había respaldado, como integrante de la Coalición Patriótica Nacional, la candidatura presidencial del Dr. Arnulfo Arias M. El día 11 de octubre a escasos días de haber tomado posesión de su alto cargo fue derrocado por un golpe militar.
El Dr. Arias se refugió en la entonces Zona del Canal, en una casa de dos pisos cercana al Edificio de la Administración del Canal, en Balboa Heights. El día 13 de octubre se llevó a cabo una reunión en dicha casa presidida por el Dr. Arias y a la cual asistieron las principales figuras políticas que lo respaldaban.
Me tocó asistir en representación del Ing. Juan De Arco Galindo y del Mayor Alfredo Alemán, quienes estaban enfermos y habían sido factores importantísimos en el triunfo electoral del derrocado Presidente.
Patricio Janson custodiaba la entrada a dicha casa y era la persona que daba autorización para que ingresaran a la misma los previamente invitados. Por mi poca edad, entonces era muy joven, y con muy escasa experiencia en cuestiones políticas, me sentí, por supuesto, incómodo ante la calidad y jerarquía de las personas, muy representativas todas, que se encontraban en la reunión tratando el delicado asunto que nos ocupaba, que en síntesis era el "qué hacer".
Después de escuchar por un buen rato distintas y muy variadas recomendaciones que los integrantes del grupo le hacían al Dr. Arias, me llené de coraje y me atreví a sugerirle: "Ud., Dr. Arias, tiene a su disposición el yate "Maruquel", cuyo propietario, Don Samy Boyd, lo ha puesto a su disposición y él está anclado en el Club de Yates de Balboa. Trasládese, le dije, en él a algún punto en el litoral Pacífico, que esté bajo la jurisdicción panameña". El me contestó con rapidez: "Mire jovencito, la Zona del Canal, donde nos encontramos, es territorio panameño.
Ellos, los EE.UU. armaron a nuestros militares y yo solo les estoy exigiendo que me den también las armas para poder recuperar el poder que me dio el pueblo panameño".
Después de varias horas se terminó la reunión y yo me retiré pensando con preocupación que el golpe triunfaría si en 2 ó 3 días el Dr. Arnulfo Arias no se ubicaba en alguna parte del territorio bajo nuestra jurisdicción y emprendiera una lucha por regresar a la Presidencia de la República.
Mis temores resultaron ciertos. Arnulfo Arias viajó a las pocas semanas en exilio a los EE.UU. y los militares que habían dado el golpe como un acto de defensa fueron poco a poco consolidándose en el poder y dándole una filosofía política a sus acciones.
¿Habría cambiado la historia panameña si el Dr. Arias atendiendo la sugerencia de un "bisoño" se hubiera embarcado en el "Maruquel"? Son, indudablemente, interrogantes que quedarán sin respuesta.
Miembros de mi familia, en especial mi yerno Dimitris Mamay, me han pedido con mucha insistencia que narre algunos hechos trascendentales e importantes unos y triviales otros en los cuales tuve alguna participación en mi larga vida pública. Pienso que en estos días cercanos a la Navidad es una época propicia para hacerlo.
Lo haré sin mantener un orden cronológico de los acontecimientos y con la esperanza de que estas vivencias personales sean de algún interés para quienes tengan la amabilidad de leerlas.
En las elecciones de 1968 yo había respaldado, como integrante de la Coalición Patriótica Nacional, la candidatura presidencial del Dr. Arnulfo Arias M. El día 11 de octubre a escasos días de haber tomado posesión de su alto cargo fue derrocado por un golpe militar.
El Dr. Arias se refugió en la entonces Zona del Canal, en una casa de dos pisos cercana al Edificio de la Administración del Canal, en Balboa Heights. El día 13 de octubre se llevó a cabo una reunión en dicha casa presidida por el Dr. Arias y a la cual asistieron las principales figuras políticas que lo respaldaban.
Me tocó asistir en representación del Ing. Juan De Arco Galindo y del Mayor Alfredo Alemán, quienes estaban enfermos y habían sido factores importantísimos en el triunfo electoral del derrocado Presidente.
Patricio Janson custodiaba la entrada a dicha casa y era la persona que daba autorización para que ingresaran a la misma los previamente invitados. Por mi poca edad, entonces era muy joven, y con muy escasa experiencia en cuestiones políticas, me sentí, por supuesto, incómodo ante la calidad y jerarquía de las personas, muy representativas todas, que se encontraban en la reunión tratando el delicado asunto que nos ocupaba, que en síntesis era el "qué hacer".
Después de escuchar por un buen rato distintas y muy variadas recomendaciones que los integrantes del grupo le hacían al Dr. Arias, me llené de coraje y me atreví a sugerirle: "Ud., Dr. Arias, tiene a su disposición el yate "Maruquel", cuyo propietario, Don Samy Boyd, lo ha puesto a su disposición y él está anclado en el Club de Yates de Balboa. Trasládese, le dije, en él a algún punto en el litoral Pacífico, que esté bajo la jurisdicción panameña". El me contestó con rapidez: "Mire jovencito, la Zona del Canal, donde nos encontramos, es territorio panameño.
Ellos, los EE.UU. armaron a nuestros militares y yo solo les estoy exigiendo que me den también las armas para poder recuperar el poder que me dio el pueblo panameño".
Después de varias horas se terminó la reunión y yo me retiré pensando con preocupación que el golpe triunfaría si en 2 ó 3 días el Dr. Arnulfo Arias no se ubicaba en alguna parte del territorio bajo nuestra jurisdicción y emprendiera una lucha por regresar a la Presidencia de la República.
Mis temores resultaron ciertos. Arnulfo Arias viajó a las pocas semanas en exilio a los EE.UU. y los militares que habían dado el golpe como un acto de defensa fueron poco a poco consolidándose en el poder y dándole una filosofía política a sus acciones.
¿Habría cambiado la historia panameña si el Dr. Arias atendiendo la sugerencia de un "bisoño" se hubiera embarcado en el "Maruquel"? Son, indudablemente, interrogantes que quedarán sin respuesta.